7 de diciembre de 2013

1205- LOS ESPAÑOLES DE HITLER.

Ni Franco ni España estaban en condiciones de responder afirmativamente a la petición de ayuda de Hitler, pero Alemania había ayudado al Caudillo durante la Guerra Civil y no se le podía responder con una negativa. A tal fin se creó un ejército voluntario que fue llamado la División Azul, nombre dado por el color de las camisas falangistas de las que eran portadores buena parte de los voluntarios. Sin embargo tales uniformes fueron inmediatamente sustituidos por el color gris de la 250 División de Wehrmacht. El 17 de Julio de 1.941 los primeros soldados españoles llegaron al campo de entrenamiento de Grafenwöhr y tras dos meses de entrenamiento fueron llevados al frente a pie, en una agotadora caminata que superó los 1000 Km. por caminos y sendas de montaña. Su bautismo de fuego lo sufrieron junto al río Volkov, donde muchos de ellos murieron en combate y por el intenso frío. 

Las arengas para lograr nuevos reclutamientos se sucedían en nombre del honor patrio y en contra de las hordas comunistas, pero también ofreciendo compensaciones económicas que ayudaran a que tales virtudes afloraran...
..."Cobraréis los haberes de un soldado alemán y, en España, vuestros familiares percibirán así mismo un subsidio de 7,30 pesetas diarias o el sueldo que cada uno de vosotros esté percibiendo actualmente, quedando reservado el puesto de trabajo o destino, que ocuparéis a vuestro regreso en preferencia a los demás"...
El balance fue de 5.000 muertos, 8.000 heridos y 327 prisioneros de guerra, de los que sobrevivieron 286. Cuarenta y uno murieron en los Campos de Concentración soviéticos y los supervivientes, tras 11 años de cautiverio, fueron repatriados a España el 2 de Abril de 1.954 en el mercante griego Semiramis, fletado por la Cruz Roja. 


Pero desmenucemos un poco la Historia..
El 22 de Junio de 1.941 los ejércitos de Hitler invadieron la Unión Soviética y, con buen criterio el Führer pensó que era el momento de cobrarle a Franco los servicios prestados durante la Guerra Civil Española. Sin embargo España estaba empobrecida y todos los brazos eran pocos para levantar el país, motivo por el cual se decidió quedar fuera de la confrontación colaborando, eso si, con la formación y envío de un cuerpo de voluntarios sacados principalmente del ejército y Falange Española y de las JONS. Ramón Serrano Suñer, se dirigió al pueblo de Madrid, arengando contra la Rusia que, según él, había provocado nuestra Guerra Civil. Miles de jóvenes se alistaron superando las expectativas. Unos por sus ideales y otros por las dificultades que atravesaba el país, en apenas unos días se inscribieron 20.000 hombres, de los que solo 18.000 saldrían finalmente.


En una sola semana se había completado la que sería llamada por los alemanes la "Blau División" o "250 Einheit Spanischer Freiwilliger". Diez días después y en 19 viajes escalonados, se inició el envío de las tropas españolas hacia Baviera. Un campamento militar instalado en las inmediaciones de Grafenwöhr, a pocos kilómetros de Nuremberg, fue el lugar asignado por el alto mando alemán para la instrucción de la División Azul. Tras dos meses de entrenamiento los españoles partieron en tren hasta Polonia para después trasladarse a pie hasta Smolensko, cerca de Moscú, pues no había transporte motorizado. Eran casi 1.000 Km. de penurias anteriores a su primera confrontación bélica.


Se estimó que harían falta unos 40 días para llegar a Smolensko, lugar donde podrían acceder nuevamente a un tren que los llevaría hasta Dno. La dureza del calzado y el escaso alimento hicieron este desplazamiento interminable. La hilera de soldados era tan larga que del grupo de cabeza al final había más de dos días de camino. En esos 40 días de duro caminar, se rompieron buena parte de los zapatos y muchos acabaron con la ropa hecha girones. La salvaje marcha se cobró 11 vidas y 34 heridos graves, dejando fuera de juego a más de 3.000 soldados. También se inutilizaron casi 1.000 caballos, 44 de ellos muertos, y 77 vehículos. La sorpresa fue mayor cuando a su llegada fueron informados que habían de desandar el camino recorrido en más de 100 Km. hasta Orsha, para después marchar hacia Vitepsk, donde un tren les llevaría a Novgorod.


Las necesidades de Hitler en el frente norte y los malos informes recibidos por parte de la Plana de Enlace, al respecto del mal aspecto de las fuerzas recibidas (españoles mal uniformados y comportamiento diferente a los parámetros alemanes) decidieron enviar a la División Azul al frente norte. Allí, en el río Voljov, la División Azul entraría por fin en combate el día 12 de Octubre de 1.941, ya con temperaturas por debajo de cero grados y con equipo de verano puesto que Hitler creyó poder zanjar la campaña de Rusia en menos de dos meses y no proveyó uniformes de invierno. Con cierta facilidad el ejército hispano-alemán tomó varias aldeas al otro lado del río, llegando hasta Otenski, Possad y Posselok. Sin embargo los rusos iniciaron su propio asalto causando un estrago entre la División Azul. Cinco semanas de duros ataques de artillería y de la aviación fueron completados por las fuerzas de infantería segando la vida de cientos de españoles. El 7 de Diciembre se recibió la orden de retirada.


A finales de Diciembre de 1.941 la División Azul había visto morir a 1.400 de sus hombres, pero nada comparable con las bajas sufridas por los alemanes que, desbordados ya en sus tres semanas de cerco a Moscú, contaba ya con 250.000 muertos. Una de las acciones más valerosas de los españoles consistió en cruzar un lago helado (el Ilmen) para socorrer a una unidad alemana que estaba siendo atacada por las fuerzas soviéticas. No fue fácil pues la trayectoria tuvo que ser modificada en varias ocasiones ante las grietas que se abrían constantemente en el hielo. El itinerario fue mucho más largo y durante el mismo hubieron de soportar temperaturas de -52ºC. Tras once días de penalidades extremas, los españoles encontraron a los alemanes y pudieron zafarse del acoso soviético. Para los españoles el resultado fue de 102 bajas por congelación y gran cantidad de heridos.


Esta acción fue conocida en España y el general Muñoz Grandes le dio amplia difusión. La noticia llegó a Berlín y el Alto Mando alemán quedó impresionado. A partir de entonces para los alemanes fue signo de buena suerte luchar al lado de los españoles. Tras el frente del río Vonjov los españoles fueron enviados a Leningrado para mantener el sitio de la ciudad. La pretensión de Hitler era matar de hambre a sus 3.000.000 de habitantes. De todas formas la acción más valerosa llevada a cabo por la División Azul fue la defensa de la ciudad de Krasni Bor, cerca de Leningrado. Ante la disyuntiva de morir de hambre, el día 10 de Febrero de 1.943, 38 batallones soviéticos salieron del barrio industrial de Kolpino (Leningrado) donde estaba acantonada la División Azul, apoyados por 80 tanques, 150 baterías y un número indeterminado de lanzacohetes.


El ataque desesperado de las gentes de Leningrado, fue de tal intensidad que en un solo día murieron 1.125 españoles, hirieron a más de 1.000 y otro centenar se dio por desaparecido. La aviación alemana tardó 9 horas en intervenir y solo una hora después de los bombardeos hizo acto de presencia la infantería alemana. Tan solo con las pérdidas humanas de aquel día fatídico, los españoles saldaron (16 veces) la mortandad en combate de la Legión Cóndor en España. Por fin, tras decenas de combates y a pesar de que muchos hombres no querían marchar del frente, la División Azul fue relevada y devuelta a España. Algunos permanecieron algún tiempo más arriesgando su vida por el recuerdo de sus compañeros fallecidos en combate. Otros regresaron definitivamente a un país donde encontraron toda clase de respuestas a sus sacrificios. Como suele ocurrir en estos casos, unos les admiraron, pero otros les odiaron para siempre.

RAFAEL FABREGAT

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