13 de junio de 2013

1041- TEMPLARIOS EN LA VERA CRUZ.





















La inmensa riqueza monumental española permite al visitante curioso mil viajes diferentes. Alguien dice que la España monumental nunca se acaba y puede que sea verdad. Hoy nos decantamos por la belleza y los secretos de los enclaves de la Orden del Temple y más concretamente en la Iglesia de la Vera Cruz segoviana, una construcción de planta dodecagonal inspirada en la Mezquita de la Roca y en la del Santo Sepulcro de Jerusalén. De hecho anteriormente se llamaba Iglesia del Santo Sepulcro.

Se encuentra en el extra-radio de la ciudad de Segovia, en el llamado barrio de San Marcos, al norte de la misma. Es una ladera que asciende hasta la localidad cercana de Zamarramala, de la que durante siglos fue su iglesia parroquial. Inicialmente la iglesia constaba de una sola nave circular que gira alrededor de un edículo central a mayor altura y al que posteriormente se le añadieron la torre y los ábsides. Tal como lo atestigua la lápida instalada en la puerta lateral, el templo fue dedicado al culto el 13 de Septiembre del año 1.208. La citada lápida (en latín) viene a decir:
"Los fundadores de este templo sean colocados en la sede celestial y los que se extraviaron les acompañen en la misma. Dedicación de la iglesia del Santo Sepulcro. En los idus de abril, era de 1246". 
Aunque su construcción ha sido tradicionalmente atribuida a los Templarios, últimamente existe la creencia de que fue la Orden del Santo Sepulcro de Jerusalén, que dependió de la Colegiata de Toro (Zamora) como encomienda.

A partir del año 1.531 y como consecuencia de la unificación llevada a cabo, esta Orden del Santo Sepulcro pasó a depender de la Orden Militar de San Juan de Jerusalén de Rodas y Malta.
Se le añadió el ábside que actualmente se utiliza como sacristía y posteriormente la torre que, en principio no estaba unida a la iglesia. 
Insuficiente para albergar a todos los fieles, se le añadieron los tres ábsides que forman su cabecera, aumentando la capacidad para acoger a todos los que acudían a escuchar la palabra de Dios. 
Por todos estos cambios y demoras, el templo se considera de estilo románico, aunque con una clara transición al gótico. 
En el año 1.692 la iglesia dejó de ser parroquia de Zamarramala y cedió su titularidad a la Virgen de la Paz, imagen románica de piedra instalada en uno de los ábsides. 
El exterior es de mampostería, con ventanas saeteras de medio punto y contrafuertes en las aristas. 
Tiene dos puertas de acceso. La principal, en la fachada oeste, es de vano adintelado con tímpano liso y cuatro arquivoltas decoradas con dientes de sierra. 
A cada lado tres columnas con capiteles profusamente decorados. 




















En el centro de la iglesia está el edículo, un pequeño templete de dos pisos. Se accede al segundo piso a través de una doble escalera, bajo la cual se encuentra el piso inferior. Se desconoce el uso original de estas salas. En la actualidad, en el piso superior se realizan los actos religiosos de los Caballeros de la Orden de Malta. 


Bella imagen de la Iglesia de la Vera Cruz, con el Alcázar de Segovia al fondo. En los bajos de la torre se veneró durante siglos una reliquia de la Santa Cruz que posteriormente y ante algunos intentos de robo, fue trasladada a la iglesia parroquial de Zamarramala. Como todos los monumentos antiguos, también la Vera Cruz tiene su leyenda... 
"Durante el velatorio de uno de los hermanos de la Orden y en un momento en que éstos dejaron solo al difunto, éste fue picoteado por los grajos que lo dañaron notablemente. El prior maldijo a estas aves prohibiéndoles acercarse la iglesia. Desde aquel momento nadie a vuelto a ver ningún grajo en las inmediaciones del templo". 
En 1.919 la iglesia de la Vera Cruz fue declarada monumento nacional por real orden de 4 de Junio. La Orden Militar y Hospitalaria de San Juan de Jerusalén, de Rodas y Malta, volvió a tomar posesión de esta iglesia en 1.951 encargándose de su conservación.

RAFAEL FABREGAT

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