6 de marzo de 2013

0943- EL METEORITO DE CHICXULUP

Meteorito de Bacubirito. (20 toneladas)
México es lugar propenso al impacto de meteoritos. De hecho se han registrado decenas de ellos y son varias las muestras que se tienen de los mismos. Justamente en Bacubirito, municipio del estado de Sinaloa (México) tienen expuesto el segundo meteorito más grande del continente americano y el quinto más grande del mundo, con un peso aproximado de 20 toneladas. También en aquellas tierras mexicanas y concretamente en el término municipal de Chicxulup (península de Yucatán) impactó 65 millones de años atrás un asteroide superior a los 10 Km. de diámetro y que se supone causante de la extinción de los dinosaurios y demás animales y plantas existentes en el planeta de aquellos tiempos. A pesar del tamaño considerable del pedrusco, nadie tiene ni siquiera una pequeña muestra del mismo. Lo único visible, eso sí, es el cráter que aquel "piedro" dejó en la región y que está estimado en un diámetro de 180 Km.


El cráter de Chicxulup, el segundo más grande del mundo, fue descubierto en 1978 por los geofísicos Glen Penfield y Antonio Camargo cuando, contratados por la Compañía PEMEX de petróleos mexicanos, llevaban a cabo una prospección magnética en la zona del Golfo de México en busca del preciado "oro negro". En la citada prospección encontraron un arco subterráneo de extraordinaria simetría en forma de anillo y con un radio aproximado de unos 80 Km. que les dejó atónitos. Datos descubiertos unos años atrás en la misma zona ya sugirieron una estructura de impacto, pero la política corporativa de la compañía impidió que se publicaran los datos de aquellas conclusiones y el descubrimiento había sido silenciado. 


Actualmente el cráter de Chicxulup ya no es motivo de especulaciones y se están llevando a cabo numerosas investigaciones internacionales que aporten datos al respecto de esta colisión planetaria que se supone pudo acabar con la vida de animales y plantas en un pasado remoto. Las pruebas fehacientes de que dicha depresión esté provocada por el impacto de un meteorito, son las muestras de diferentes metales halladas en la zona y que no se encuentran habitualmente en la Tierra, tales como la presencia de tectitas, iridio y platino asociado. Análisis isotópicos y pruebas de C14 han determinado en 65 millones de años la fecha aproximada del impacto.


Space Imagery Center, of Chicxulub.
En busca del ansiado petróleo la compañía Pemex había perforado en la región desde 1958, habiendo encontrado a 1300 metros de profundidad una gruesa capa de andesita, capa que se supone producida por el intenso calor y presión provocada por el impacto del meteoro. En aquellos momentos se supuso sería una capa fría (domo) de lava, o no interesaba informar de hallazgos que pudieran poner trabas a las prospecciones. Penfield intentó hacerse con una muestra de aquella capa pero viendo que los directivos eran reticentes a entregársela, abandonó aquel interés que hacía peligrar su puesto de trabajo en la Compañía. 


En menos de un segundo y tras el impacto del asteroide de 10 Km. de diámetro, éste se desintegraría a medida que penetrara en la corteza del planeta. El material excavado y los restos del meteorito habrían sido eyectados a la atmósfera, convertidos en una inmensa nube de polvo, cenizas y vapor que habrían extendido el área del cráter en decenas de kilómetros de distancia, mientras las ondas de choque provocaban terremotos y erupciones volcánicas. La emisión de polvo y rocas incandescentes pudo provocar incendios globales y un efecto invernadero de varios años de duración. Las condiciones de vida en la Tierra sería sin duda difícil durante al menos una década, por la bajada de temperaturas y lluvia ácida.

En estos últimos años se han descubierto varios cráteres del mismo periodo y similares características, aunque mucho más pequeños, lo que ha llevado a pensar a los científicos en la posibilidad de que el meteorito que impactó en Chicxulub fuera de tamaño mucho mayor al que se pensó en un principio y que éste se fragmentara al entrar en la atmósfera, dando lugar a varios impactos al mismo tiempo. Tales cráteres se ubican en el Mar del Norte, frente a las costas del Reino Unido, otros en Ucrania y otros al oeste de Bombay, en la India. De todas formas no hay una seguridad absoluta de que tales cráteres se produjeran al mismo tiempo.


Meteorito
Para los curiosos que puedan encontrarse una piedra negra paseando por campos o montañas, pensando que se trata de un posible meteorito, hay que dejarles claro que el meteorito es siempre de contornos alisados. Con múltiples recovecos, pero siempre pulidos por el calor y desgaste que sufren al penetrar en la atmósfera terrestre. Cuando esa piedra que podamos encontrar, presente pequeños orificios similares a poros, burbujas o vesículas huecas, no es un meteorito 
Escoria volcánica o de fundición.
sino escoria de origen volcánico, fundición o simples deshechos de algún trabajo de fragua. Por muy intrincadas que sean sus formas y diferente composición, el meteorito siempre presenta la ablación o desgaste de las diferentes aristas. Como se puede apreciar en la segunda imagen, la escoria presenta una especie de burbujas y cantos más o menos cortantes, pero nunca suavemente desgastados como en el caso de los meteoritos. Lo siento, yo también he hallado muchos del segundo tipo y, por cierto, en lugares donde no creo que ningún herrero fuera a tirar allí su basura...

RAFAEL FABREGAT
El último Condill, español.


No hay comentarios:

Publicar un comentario