22 de febrero de 2013

0932- "OPERACIÓN LEÓN MARINO".

Operación León Marino, es el nombre que dio Adolf Hitler a una de las batallas aéreas más importantes de la II Guerra Mundial. Con las tropas de media Europa destrozadas por la guerra, en Junio de 1940 el triunfante ejército alemán desfilaba en París. Solo Gran Bretaña se mantenía firme, aún después de la derrota infringida en las playas de Dunkerque. Ante la imposibilidad de vencer a Inglaterra por mar, Hitler decidió hacerlo por aire. Quería derrotar definitivamente al poderoso enemigo inglés y eso solo sería posible destruyendo su fuerza aérea y controlando las rutas de la Royal Navy para facilitar el definitivo desembarco alemán en la isla. La Luftwaffe del mariscal Hermann Goering fue la elegida para dirigir el primer ataque a Inglaterra. Más tarde también el "Corpo Aéreo" italiano participaría en la operación comandado por el mariscal Rino Corso Fougier. Los motores de la Luftwaffe se pusieron en marcha... 


Las fuerzas británicas eran muy inferiores y tras el desastre de Dunkerque apenas quedaba una infantería poco más que testimonial. La Royal Air Force quedó al mando del mariscal sir Hugh Dowing. Preparándose para una lucha suicida, Winston Churchill sentenció: "La guerra de Francia ha terminado, comienza la batalla de Inglaterra". 
A las 13:35 del día 10 de Julio de 1940 los aparatos de la Luftwaffe iniciaron sus ataques sobre el Canal de la Mancha. 26 Dorniers DO-17, escoltados por Messerschmitt 109 y 110. Rápidamente los cazas de la RAF se lanzaron sobre las formaciones alemanas pero, mientras éstos se dividían en el cielo entablando un combate aéreo, los bombarderos alemanes lanzaron sus bombas sobre el convoy. De aquel primer encuentro el saldo fue de 8 aviones alemanes derribados contra 7 aviones británicos, pero quedaron hundidos los cuatro mercantes y el crucero pesado de guerra que los escoltaba. 


Al día siguiente, 11 de Julio, un ala de Stukas alemanes bombardearon Portland mientras otra destrozaba sus instalaciones de radar. Poco después los bombarderos Heinkel-111 soltaron su mortífero cargamento sobre Southampton, Wigh, Portsmouth y Solent, en cuyos puertos fueron hundidos numerosos barcos.


Siguieron los castigos aéreos durante el mes de Agosto, en los que fueron bombardeados todos los puertos del Canal de la Mancha. Aunque quedó demostrado que los cazas de la RAF eran mejores que los Stukas alemanes, la superioridad de fuerzas provocaba a los británicos numerosas bajas. El día 8 de Agosto se produjo una de las mayores pérdidas británicas. Varias decenas de Stukas atacaron un convoy y aunque encontraron resistencia de la RAF, fueron hundidos 25 mercantes y varios destructores. En los días siguientes la lucha quedó suspendida por el mal tiempo y Hitler dio por finalizado el ataque a convoyes centrándose en el ataque de la isla. El saldo hasta entonces era de 192 aviones perdidos, contra 77 aparatos de la RAF y más de 40 barcos. Hitler lo tenía claro, era objetivo prioritario destruir la RAF y toda la industria aeronáutica. Solo así sería posible doblegar a Inglaterra. La nueva ofensiva se llamaría "operación Águila". A las 14:00 horas del día 13 de Agosto de 1940 centenares de aviones alemanes iniciaron la marcha. 


Se oscurecieron los cielos de Portland y Southampton y llovieron miles de bombas sobre sus instalaciones, así como los aeropuertos de Eastchurch, Detling y Middle Walop. Algunos aparatos de la RAF fueron destruidos sin darles ocasión de despegue, siendo destruidos hangares e instalaciones, cuarteles y torres de control, dejando las pistas de aterrizaje llenas de cráteres. Al acabar el día, con 1485 salidas la Luftwaffe contaba con la pérdida de 46 aparatos, mientras que la RAF solo había perdido 13 aviones, pero todos sus aeródromos del sur del país habían quedado inutilizados. Durante los días siguientes de aquel mes de Agosto los aviones alemanes siguieron castigando a Inglaterra. 

Al final de la "operación Águila" los alemanes habían perdido 403 aparatos por tan solo 175 del enemigo, dándose cuenta Hitler de que las cosas no estaban saliendo como fueron planeadas. A la Luftwaffe se le acababa el tiempo de acabar con el enemigo antes de que llegaran los primeros fríos del invierno. Hitler reunió a sus generales y dio orden de que se concentraran las fuerzas en acabar con la RAF, ignorando cualquier otro objetivo.
Los ingleses estaban al límite de sus fuerzas, pero eso no lo sabían los alemanes. El 24 de Agosto, Hitler decidió poner toda la carne en el asador. Los bombarderos alemanes iban escoltados por grandes formaciones de cazas. 


Cuando la RAF quiso responder al ataque alemán cientos de aviones alemanes se lanzaron sobre ellos provocando la desbandada general, con lo cual los bombardeos llegaron perfectamente a su destino. Los británicos respondieron bombardeando Berlín. Los daños fueron leves y perdieron 5 aparatos pero el susto infringido a los alemanes fue elevado. Hitler en persona dio un discurso radiado amenazando con borrar a todas las ciudades de Inglaterra de la faz de la tierra.


El día 7 de Septiembre sonaron en Londres las alarmas antiaéreas cuando un nutrido grupo de bombarderos alemanes sobrevolaba la ciudad. Se bombardeó ferozmente todo el estuario del Támesis y todos los barrios aledaños en un total de 1014 salidas. Murieron 500 civiles y más de 1200 quedaron heridos de consideración. Centenares de casas y decenas de fábricas quedaron derruidas total o parcialmente. Por la noche los alemanes realizaron otras 255 salidas más sembrando el terror de la población. Encarnizados en esos objetivos, los ataques a la RAF se descuidaron y los pilotos ingleses heridos se repusieron, mientras los aparatos fueron puestos a punto. Ese fue el error que costaría caro a los alemanes. 


El 15 de Septiembre, cuando centenares de bombarderos aparecieron sobre Londres, los cazas de la RAF, se abalanzaron sobre ellos en número igual o superior. La batalla fue impresionante. Durante horas unos y otros se persiguieron sobre el cielo de Londres ante la mirada atónita de sus habitantes. Desde cualquier parte de la capital británica se podía ver la inimaginable batalla aérea que precipitaba a unos y otros sobre los tejados de las casas y monumentos más famosos de la ciudad. Tras la batalla, 80 aviones alemanes habían sido derribados, por tan solo 26 de la RAF. En todo el mes de Septiembre no cesaron los bombardeos diurnos y nocturnos. La vida se hizo insoportable para los británicos pues los trabajadores tenían que estar siempre pendientes de las sirenas para esconderse en los refugios. Las calles permanentemente llenas de escombros y cadáveres. El agua potable se convirtió en un bien escaso. Miles de familias marcharon al campo o se instalaron en los túneles del metro. 

El 24 de Octubre la fuerza aérea de Mussolini llegó en apoyo a los alemanes para finiquitar la Guerra de Inglaterra, pero la ayuda fue insuficiente. Ante un enemigo indestructible, después de cuatro meses de asedio, el 31 de Octubre de 1940 Hitler dio por finalizada la contienda. Se suspendía la "Operación León Marino". Al amanecer del día 1º de Noviembre toda Inglaterra salió a la calle a celebrar el fin del ataque alemán, si bien es cierto que aún se produjeron algunos ataques nocturnos esporádicos. La guerra continuó, pero la Batalla Aérea más importante de la Historia había finalizado. 

RAFAEL FABREGAT
El último Condill, español.

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