3 de febrero de 2013

0915- EL AGUA NO ES SUFICIENTE.

El agua no es suficiente para lavar según que mierda. Lo sé por experiencia. Manchar es fácil para los cabrones, pero difícil es limpiar para los inocentes. Si el mundo fuera justo (que no lo es) la mierda utilizada para manchar a inocentes y la empleada para dar a conocer a los sinvergüenzas, debería ser de distinto color y de diferente intensidad a la hora de poderla quitar con un simple lavado. Creo que sería justo que la mancha del inocente, que no necesita más que un simple escarmiento por su imbecilidad, fuera más fácil de eliminar y que el criminal tuviera que utilizar lejía cruda y sosa caústica para sacársela de encima. Sin embargo es justamente todo lo contrario. Como decía pocos días atrás, sin robar una sola pera, al que pasaba por el camino le llamaron robaperas y al cabrón que se las había llevado le llamaron don José. De tales palos tales astillas. Dime quién ha dicho que huele mal y te diré quién ha soltado el cuesco.


¿Cual es la enseñanza que sacamos de todo esto?. Pues muy sencillo... Lo primero es no juntarse con sinvergüenzas inquisidores, porque si lo haces te harás como ellos o te arrancarán la piel a tiras. Las dos soluciones son nefastas. Esa lacra de la sociedad, de lengua envenenada, cuanto más lejos mejor. Si por el motivo que fuera has de estar cerca de esa clase de personajillos de opereta, mejor que los tengas a tu favor... Su vida es una puta mierda, desgraciados sin alma a quienes solo les mira quien les teme, pues saben que su mayor disfrute es hacer daño a los demás. Procura que no te tengan en su punto de mira. Pasa desapercibido. En su presencia no sobresalgas lo más mínimo o te harán picadillo y ten presente que lo harán bien. Siempre en la sombra y sin que puedas defenderte. Así actúan esta clase de ladrones de vidas indefensas. Lacra de la sociedad a la que nunca les falta el corrillo de oyentes que disfrutan como ellos del mal de los demás.


Hace unos días dije en este mismo blog que jamás volveré a votar a ningún partido político, promesa que quizás pueda pasar por alto cuando se trate de elecciones municipales, puesto que en un pequeño pueblo es obligado vivir más de cerca las diferentes poblemáticas que puedan afectar al municipio y a uno mismo. No voy a echarme atrás de lo dicho no, pero 
como todos sabréis, estos días se viven momentos intensos en nuestro país por la supuesta mierda que cubre la fachada del Partido Popular, como no mucho tiempo atrás cubrió la del PSOE. Los ciudadanos corrientes, como tu o como yo, no podemos saber cuanto hay de verdad o de mentira en todo aquello que nos cuentan pero, al menos a mí, el olor de tanta mierda me molesta. Mucho más cuando la mierda no 
tenga el color que algunos dicen. Porque molesto es el olor de la mierda, pero peor es el que resulta dificil de identificar. Dificil es protegerte de lo desconocido. Es muy probable que algunos no lleguen a entender de qué estoy hablando, pero quienes me conocen si lo sabrán. Que nadie entienda que con estas palabras estoy defendiendo a este partido político, hoy metido en el barro, como tampoco defiendo a los partidos catalanes que, pidiendo la independencia, dicen colaborar en la solución de todos los males que aquejan a los desvalidos que no pueden llegar a fin de mes. Más bien cierran servicios y obligan a pagar parte de sus medicinas a los jubilados, tras toda una vida cotizando por una Seguridad Social mezquinamente recortada, mientras ellos se llevan el dinero de todos y lo ingresan en paraísos fiscales. 


A nadie le faltan excusas y justificaciones, pero al menos ellos tienen todas las armas para defender sus razones y alegatos y otros tienen que claudicar a las ansias de poder de esa gentuza, demasiadas veces corrupta, que antepone un Don a su nombre de pila cuando algunos de ellos no son otra cosa que deslenguados con estudios ridículos y poca vergüenza. Gente desalmada que no tienen otro interés que el de medrar y enriquecerse a costa de las miserables vidas de los demás y aún se ufanan de ello. De todas formas, solo les escucharon quienes eran como ellos y el final de su vida será la soledad como único fruto del odio que sembraron...

RAFAEL FABREGAT
El último Condill, español.

No hay comentarios:

Publicar un comentario