22 de enero de 2013

0905- SOLIMÁN I, EL MAGNÍFICO.

Suleymán I Kanuni
Suleymán I el Magnífico, nació en Trebisonda (Turquía) el día 6 de Noviembre de 1.494. Hijo de Selim I, sustituyó a su padre en el cargo de Sultán del pueblo otomano y reinó desde 1520 a 1566.  Tuvo tres esposas, una de las cuales (Roxolana) fue muy célebre en las cortes europeas por su influencia en las decisiones del rey de una de las mayores potencias del momento. Suleymán tuvo ocho hijos y dos hijas. Gran batallador, el sultán lideraba buena parte de las batallas que el Imperio Otomano presentaba a sus enemigos y en las conquistas de nuevos territorios, tanto en Europa y Asia, como en África. Dirigió personalmente batallas tan importantes como las de Belgrado, Rodas, Hungría o Viena, así como algunas presentadas en Oriente Medio o países africanos como Túnez y Argel. Hombre de gran cultura, amparó a grandes filósofos, poetas y artistas de todo tipo. Con apenas siete años de edad, fue enviado por Selim I al Palacio de Topkapi donde fue instruido en la literatura, en las ciencias y la teología, así como en las tácticas militares. 


A los 17 años sería nombrado gobernador de Estambul, después de Manisa y más tarde de Edirne. Durante este periodo puso en práctica los diferentes estudios realizados y ganó experiencia en la administración. Viendo los abusos que sufría el pueblo por la gran cantidad de bandidos que campaban a sus anchas, adecuó las leyes restableciendo el orden en el país. Justamente esta actuación es la que le valió el apelativo de "Kanuni" (el Legislador), aunque en occidente fue llamado "el Magnífico". A la muerte de su padre y con 26 años de edad, heredó el título de Califa y gobernó el inmenso Imperio Otomano, que no paró de ampliarse hasta su muerte 46 años más tarde, cuando contaba 72 años de edad. 
No es pretensión de esta entrada enumerar las múltiples batallas llevadas a cabo durante su reinado, ya comentadas en otra ocasión, ni siquiera aquellas en las que participó personalmente este personaje, aunque por su relevancia debe citarse la conquista del reino de Hungría por ser bastión del cristianismo en Europa y lugar de máxima expansión occidental europea del Imperio Otomano. 


Tras afianzar sus fronteras con Europa, Suleymán dirigió su mirada hacia Asia y más concretamente hacia Persia, que representaba una amenaza constante. El asesinato del gobernador de Bagdad, leal a Suleymán, fue el detonante que éste necesitaba para ordenar a su Gran Visir Ibrahim Pasha que marchase contra los persas. Suleymán retomó Bitlis y ocupó Tabriz sin resistencia, uniéndose a su Visir en 1.534, encontrándose con la sorpresa de que el Sah Tahmasp I no presentaba batalla, sino que iba retirándose a medida que los otomanos avanzaban. Un año después Suleymán entraba en Damasco afianzándose como líder islámico y legítimo sucesor de los califas abasíes.
Sin embargo el Sah seguía vivo y expectante, por lo que Suleymán se embarcó en una nueva campaña para eliminarle de forma definitiva. En franca retirada expuso a las tropas otomanas a los rigores del Cáucaso que, aunque no llegaron a luchar, se retiraron habiendo conquistado Azerbaiyán y buena parte de Georgia, pero sin encontrarle. 


En una tercera confrontación (1553) en la que el hijo del Sah dirigía las tropas, Suleymán cruzó el Éufrates y devastó gran parte del territorio persa. Un año después (1554) ambos mandatarios firmarían un acuerdo de no agresión por el que Suleimán renunciaba a Tabriz, pero se aseguraba Bagdad, Mesopotamia inferior, desembocadura del Tigris y el Éufrates y parte del Golfo Pérsico. Suleymán se alió después con Francisco I de Francia y juntos lucharon por el control del Mediterráneo contra Carlos V a la vez que, por su parte, dominaba todo el mundo árabe a excepción de Marruecos y algunos emiratos del Golfo Pérsico.

La presencia española en el Mediterráneo oriental preocupaba a Suleymán, más aún cuando le informaron que Carlos V había conquistado su fortaleza de Koron, en el Peloponeso griego. Ordena a su almirante Barbarroja que prepare una flota que iguale a la totalidad de todos sus enemigos y consigue dominar el Mediterráneo durante 33 años. Todos los estados berberiscos del norte de África quedaron bajo dominio otomano. También el Mar Rojo y el Golfo Pérsico estuvo dominado por los otomanos hasta 1554, cuando fueron derrotados por el Imperio Portugués. En otro orden de cosas, también en 1565 Suleymán ordenó la invasión de Malta por las constantes acciones que los barcos de la Orden infringían a los barcos otomanos. El dominio de los turcos era abrumador pero en mitad de la batalla se presentaron las fuerzas españolas que ocasionaron a Suleymán la pérdida de 30.000 hombres. Tras esta batalla los ejércitos otomanos se concentraron nuevamente en Hungría, donde Suleymán y muchos de sus hombres murieron de peste el día 5 de Septiembre de 1.566, durante el sitio a la ciudad de Szigetvar y cuando la plaza estaba a punto de rendirse. 


Mezquita de Suleymán.
La mezquita de Süleymaniye es el lugar de descanso de este gran estadista, así como de Hürrem Sultan (Roxolana) su segunda esposa y favorita que, hija de un sacerdote ucraniano, fue capturada y criada en el harén de la corte. Rompiendo con dos siglos de tradición, Suleymán convirtió a la concubina en esposa legal y preferida, para asombro de los habitantes de palacio  y de toda la ciudad. Permitió también que Roxolana habitara toda su vida en palacio, rompiéndose otra tradición que decía que, cuando el heredero imperial alcanzara su mayoría de edad, debía ser enviado a gobernar provincias remotas del Imperio con la compañía de su madre, no pudiendo ésta volver a la corte, salvo que dicho heredero ascendiera al trono. 

Hürrem Sultan. (Roxolana)
De los ocho hijos de Suleymán solo cuatro llegaron a una edad adulta. Aunque el heredero legal era Mustafá, primogénito de Suleimán e hijo de su primera esposa Gülbahar, tras no pocas intrigas dirigidas al parecer por Roxolana, éste fue asesinado por los eunucos de Suleyman y siguiendo las indicaciones de éste. El heredero del trono fue pues Selim, el primer hijo nacido de su segunda esposa, Hürrem Sultan (Roxolana).

RAFAEL FABREGAT
El último Condill, español.


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