2 de diciembre de 2012

0862- CABANES Y PUEBLOS DE LA COMARCA.

Llaman mi atención aquellas frases más o menos antiguas que, con cierta malicia y no siempre buena intención, pretendían definir a las gentes de cada uno de los pueblos de nuestra comarca que no obligatoriamente debían tomarse al pie de la letra, pues poco o nada tenían que ver con la realidad. De todas formas esta práctica se seguía en buena parte del territorio español, muy dados a la chanza y a la socarronería.
Voy a señalar algunas de ellas...
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De Cabanes son els pintxos
i de Benlloch son els templats, 
de Vilanova les porretes 
i de la Torre els bitxacs.
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Albalat, on les rates semblen gats,
a la Ribera semblen corders;
mentres al Prat mengen les vaques
als corrals del ric fan els femers.
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A Albocaser tot són llops, 
a la Torre son bitxacs, 
a Vilar de Canes són llangostos 
i a Culla socarrats.



A Borriol caguen al vol,
i la pudor puge a Vall d'Alba,
de Vilafamés són el femers 
i de la Serra el foc i la bona calda.
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A Vilafamés són culs rojos,
a la Pobla raboses i poblatins, 
a Orpesa vividors i malfeiners 
i a Torreblanca torreblanquins.  
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A Alcalá són Gaspatxeros, 
a Santa Magdalena foguerers, 
a Peniscola peniscolans 
i a Benicarló llanceros".
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A les Coves de Vinromà, 
qui no l'ha feta la farà;
peró la gent de "Benicassi", 
poca feina i molt gran basi.
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A Catí tots son pesaires
i a Traiguera canterers,
a la Serra tot son lloques 
i Alboàsser matiners.
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De Cinctorres son els faisseros,
mentre que de Ares es l'aigua fresca
a Benasal 
tallen la cua als que hi van
i a Atzeneta 
totes passen per la bragueta.


Els de Borriana s'afaiten a València
i encenen els puros amb billets,
els de Cabanes com son gallos
bullint els fesols ja es tieren els pets.

Els d'Orpesa venen les finques
que comprem els de Cabanes
despres es casen en nostres filles
i tenen els diners, les filles i les solaes. 



Para acabar relataré lo que me contó ayer un amigo sobre las raíces históricas de la tradicional frase que dice aquello de que: 
"A Cabanes va qui te ganes..." 
y que yo siempre pensé que era una rima sin más significado. Pues bien, parece ser que el asunto trae bastante más "cola" de lo que yo pensaba...
A principios del año 1.926 el médico y cirujano cabanense Don Juan Butista Torlá Pallarés, gran aficionado a la música y perteneciente a una de las familias más adineradas de la localidad, decidió construir un Teatro que destacara a su pueblo sobre los demás de la comarca. Personalmente hizo los planos y los principales albañiles de Cabanes y varios oficiales y obreros que contrataron convirtieron aquel proyecto en realidad. Más de un año duraron las obras y el día 14 de Marzo de 1.927 se procedió a la inauguración del edificio que posteriormente daría nombre a la calle. (Carrer del Teatre). A este acto emblemático se invitó a todas las autoridades locales. Tras las bendiciones oportunas del párroco, entraron todos a la sala junto al Doctor Torlá, con su familia e invitados. Acto seguido dos acomodadores fueron permitiendo el acceso ordenado de todos los cabanenses que quisieron ser testigos de aquel acontecimiento, hasta completarse el aforo. Ese primer espectáculo fue el pase de la película de cine mudo "El cura del pueblo" con música de gramola. A continuación, tras un breve descanso se quitó la pantalla que había sobre el telón del escenario y se puso en escena el sainete "Nelo Bacora", de Josep Péris, y la comedia "Mal de amores"  de Quijote.


Inicialmente Don Juan Bautista Torlá gestionó personalmente el Teatro Benavente mediante el pase de películas mudas, acompañadas con música de piano y alguna que otra sesión de teatro, muchas veces llevadas a cabo por compañías vocacionales de la localidad pero, aunque era mucha la afición, el hombre no tenía el tiempo suficiente para atender a sus enfermos y los muchos negocios y fincas que tenía y más pronto que tarde alquiló el local y también la vivienda independiente que había sobre el hall de acceso a la sala.
Eran buenos tiempos. Aunque se vivía desde cuatro años atrás la dictadura del golpista Primo de Rivera, empezaba a respirarse cierto aire de libertad al tiempo que se impulsaba el crecimiento económico. Se dieron en llamar "los felices años veinte", una economía de progreso y expansión amparada por el estado y que, aunque de corta duración, se notó en todos los órdenes y sectores. Tras la dictadura de Primo de Rivera, que finalizó con su dimisión en 1.930, vino la "dictablanda" del general Berenguer que acabaría con la crisis de su gobierno, con el desprestigio del rey Alfonso XIII y el exilio de la monarquía que allanaría el camino a la II República Española.


Pues bien. Desde que su constructor y propietario cediera el edificio en alquiler (1928) y hasta la llegada de la Guerra Civil Española, nuestro Teatro-cine Benavente atrajo no solo a los habitantes de Cabanes, sino a buena parte de las gentes de los pueblos del entorno y más bien a los solteros empedernidos de la época. A pesar de las malas comunicaciones, todos los domingos, festivos y vísperas por la noche, gran número de forasteros se daban cita en Cabanes y el éxito del Teatro estaba asegurado. El motivo era porque, según cuentan, al amparo del éxito del Teatro Benavente, un castellonero apodado "el Butifarra", que era pariente de los empresarios que tenían el teatro en alquiler, en la casa adyacente, número 12 de la misma calle, instaló un más que interesante Cabaret con "todos los servicios" que se completaban en la vivienda contigua construida sobre el mismo teatro y que también tenía alquilado el citado empresario. Ya que a dichos locales de Cabanes venían todos aquellos solteros (y algún casado) que "tenían necesidades inaplazables", se puso de moda la típica frase de que a Cabanes venían los que "tenían ganas..." frase que traducida al valenciano dice aquello de que: "A Cabanes va qui te ganes"
Cabanes tuvo pues el primer "puticlub" de la Comarca del Pla de l'Arc". Me lo dijeron ayer, las lenguas de doble filo, que sucedió hace más de 80 años y yo aquí, tan tranquilo... 

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