20 de noviembre de 2012

0852- EMIRATO DE BAHREÍN.

Es el país más pequeño de la región del Golfo Pérsico. Se trata de un archipiélago de treinta y tres islas de las cuales la de Bahreín es la mayor de todas ellas. En realidad son tan solo cinco islas, siendo el resto islotes de importancia menor. Su nombre (árabe) significa "reino de los dos mares", aludiendo a la confluencia de las aguas saladas del Golfo y las dulces que emanan de las fuentes subterráneas, un acuífero no renovable situado debajo de su isla principal que siempre se había considerado inagotable. Sin embargo la riqueza petrolífera y consiguiente aumento en el consumo de agua amenazan hoy el agotamiento de ese inestimable recurso. Es curioso que un país, cuyo nombre alude justamente a su histórica riqueza en agua dulce, ocupe en este momento el primer lugar del mundo con riesgo de colapso por escasez de agua.

Vista espacial de la "calzada del rey Fahd".
Bahreín comparte frontera marítima al sur y al este con Qatar y con Arabia Saudita al norte y al oeste. Con Arabia Saudita comparte también la llamada "Calzada del rey Fahd", un puente y viaducto (el tercero más largo del mundo) de 26 Km. de largo y 25 metros de anchura que conecta la localidad saudí de Al-Khubar con la isla de Bahreín. El colosal puente fue realizado en dos tramos, el primero desde Arabia Saudita hasta la isla de Umm Alnasan y el segundo de esta isla a la de Bahreín. 
El puente o "Calzada del rey Fahd", una autopista elevada de cuatro carriles sobre el Golfo Pérsico, fue financiada por Arabia Saudita en su totalidad, con un costo que superó los 1.200 millones de dólares USA. La obra se llevó a cabo con una espectacular rapidez ya que se puso la primera piedra en Noviembre de 1.982 y fue terminada a mediados de 1.986, abriéndose al tráfico a finales de ese mismo año.


Mezquita Masjid al Haram. (La Meca)
El archipiélago de Bahreín estuvo poblado desde tiempos prehistóricos. Los últimos pueblos dominantes de la zona fueron los persas (VII al III a.C.) que finalmente fueron derrotados por el Imperio Sasánida que se mantuvo hasta la llegada del islam en el año 629. El año 886 Abu Sayyid fundó en Bahreín el estado Cármata. Sus guerreros conquistaron en el 902 algunas ciudades de Siria e Iraq pero finalmente el fundador fue asesinado en el 913. Sucedido por su hijo, en el 930 los Cármatas atacaron La Meca, masacraron a sus habitantes y robaron la Piedra Negra de la Kaaba. 


Kaaba de La Meca.
Diez años después (940) el poder militar de los Cármatas se había debilitado notablemente por lo que, ante la insistencia y amenazas islámicas, la Piedra Negra fue devuelta en el 951 a cambio de un importante rescate. Para entonces la piedra estaba partida en siete trozos. Aunque los musulmanes la consideran parte del Jardín del Edén y por tanto de los tiempos de Adán y Eva, al parecer se trata de un meteorito de unos 30 cm. de diámetro que, al estar roto en varios pedazos, queda unido mediante un marco de plata y exhibido en la Kaaba, edifico cúbico situado en el centro de la plaza de la Gran Mezquita de la Meca, en Arabia Saudí. 
Piedra Negra de la Kaaba.
No deja de resultar extraño, más bien chocante, que en una religión donde todo el peso de sus creencias va dirigido a Alá y en el que no hay lugar para imagen alguna (ni siquiera del profeta Mahoma) se adore a un simple meteorito espacial, como caen miles de ellos cada día, aunque no sean de tan importante tamaño. Desde luego en todo el mundo los hay expuestos a cientos y algunos de ellos de tamaño muy superior. Lo que ocurre, eso sí, es que la de La Meca fue honrada por Mahoma y convertida la pìedra por tanto en el símbolo del islam. Lo que dicen los textos históricos y no saben todos los musulmanes es que Mahoma, más listo que todos ellos, viendo que el meteorito era objeto de adoración lo besó diciendo: 
- "No me olvido que eres una piedra y no puedes hacerme bien ni mal. 
Dicho esto se retiró.


Pero, en fin, volvamos al emirato de Bahreín, que es lo que nos ocupa en el día de hoy. Todos los territorios que ocupan el círculo de la foto adjunta, fueron territorio persa y muy especialmente Bahreín que, aún hoy es considerada por Teherán la decimocuarta provincia de Irán.
La desaparición definitiva de los Cármatas llegó de la mano de la dinastía Uyunida de Al Hasa que en 1.076 se apoderó de todo el archipiélago de Bahreín. En los cuatro siglos siguientes el control de Bahreín pasó por cuatro dominadores diferentes hasta que llegado el siglo XVI fue ocupada por Portugal en 1.507 y definitivamente invadida en 1.521, gobernando la zona durante ochenta años, hasta que finalmente fueron expulsados en 1.602 por el iraní Abás el Grande. Durante dos siglos las islas quedarían bajo soberanía iraní, aunque en 1.783 la dinastía de los Al Khalifa creó un jecato independiente de Persia. A fin de evitar las pretensiones de Persia de recuperar el control de las islas Al Khalifa sometió las islas bajo el protectorado británico que fue ratificándose de tanto en tanto hasta mediados del siglo XX. 

Detectado su potencial petrolífero en 1.932 empiezan a surgir los primeros movimientos de reivindicación nacionalista que reclaman abiertamente la independencia del territorio en la década de 1.950. También Irán vuelve a reivindicar la propiedad del territorio, pretensiones que abandona definitivamente en 1.970. Liberados de la presión iraní, Bahreín se independiza del Reino Unido en 1.971 firmando un Tratado de amistad. Dos años después (1973) se promulga una nueva constitución democracia pero ante los conflictos surgidos en la asamblea, el Emir Isa Ibn Salman Al Khalifah disuelve la asamblea nacional y suspende la Constitución. El poder sunní, ante una población mayoritariamente chiita, propició una serie de revoluciones  que se creían finalizadas con la muerte del Emir en 1.999. Sin embargo, aunque su hijo Hamad Ibn Al Khalifah asume el trono y propicia una transición democrática, en 2011 y 2012 nuevas protestas en Manama exigen el final de la monarquía. Hoy por hoy nada ha cambiado y el rey Hamad sigue estando en el poder, amparado por los EEUU.


Bahreín es pues un emirato. La capital (Manama) próxima al millón de habitantes, se ubica en la isla principal (Bahreín) que contiene el 85% de la superficie total del emirato. Esa superficie total (33 islas) es de 750 Km2. en las que viven un total aproximado de 1.200.000 personas. Otras islas de cierta importancia son la isla Muharraq y las islas Hawar, ambas de unos 50 Km2. Algo más pequeña la isla Umm Na'san (19 Km2.) unida a Bahréin y Arabia Saudí por la Calzada del rey Fahd. La quinta y última isla de cierta importancia (10 Km2.) es Sitrah. La mayor montaña del archipiélago tiene 137 metros de altura y está situada en el centro de la isla principal. Solo las tierras del norte y noroeste de esta montaña son aprovechables para la agricultura irrigada con pozos artesianos; el resto del territorio es desértico. El clima tampoco ayuda pues los inviernos son muy fríos y los veranos altamente calurosos. La lluvia es de apenas 80 mm. anuales. 


La economía se basa fundamentalmente en sus recursos energéticos ya que, aunque no es muy rica en petróleo, si lo es en gas natural. También es sede de numerosos bancos que operan como Paraíso fiscal. La democracia no conviene en este caso a los intereses de la corona. Baza importante para la reafirmación del Reino de Bahreín ha sido la firma de acuerdos de cooperación con Estados Unidos, gracias a los cuales el ejército estadounidense tiene una base militar en su territorio desde 1.990 a cambio de su protección con respecto a las pretensiones de Teherán que no ha dejado de considerar a Bahreín como una más de las provincias iraníes. Así son también las historias independentistas, que cada cual interpreta según su conveniencia acogiéndose a fechas y hechos históricos que le son favorables, olvidando aquellos que son contrarios a sus intereses.

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