13 de noviembre de 2012

0843- LAS MEDIAS VERDADES.

La imagen es vieja, tanto que fue realizada el 20 de Septiembre de 1.932 en plena depresión. Desde entonces ha sido uno de los iconos de Nueva York. Once obreros de la construcción toman su almuerzo sentados sobre una viga de hierro a 250 metros de altura, provocando el vértigo de todos quienes miran esta emblemática fotografía. Fotógrafo y medios de comunicación que la plasmaron en sus ediciones dominicales, la titularon "Lunch atop a eskyscraper" (Almuerzo sobre un rascacielos). Por lo que se ve, no se calentaban demasiado la cabeza a la hora de poner título a una fotografía. 


Aunque durante muchos años se pensó que la fotografía correspondía a la construcción del Empire State Building y realizada por el fotógrafo Lewis Hine, pero posteriormente se comprobó que la fotografía fue llevada a cabo en el piso 69 del edificio RCA, dentro del Rockefeller Center, y es de autor desconocido. La fotografía se publicó por primera vez en el New York Herald Tribune el día 2 de Octubre de 1.932 en un suplemento dominical del periódico. 


Ahora, con el fotoshop, se inventa uno cualquier cosa pero entonces la cámara reflejaba simplemente lo que tenía delante. Rememorando aquellos tiempos de la Gran Depresión, se presenta actualmente en Nueva York un documental sobre la problemática económica de aquellos años difíciles. El film es de una hora de duración e incide también en esta mítica imagen Neoyorquina que refleja las duras condiciones que la gente tenía que aceptar para poder llevar un jornal a casa.


Después de tantos años se pretende indagar sobre la identificación de aquellos hombres que se prestaron a tan insólita foto y de hecho son ya varios los que tienen nombres y apellidos. Algunos han sido identificados como emigrantes irlandeses, procedentes concretamente de la ciudad de Shanaglish, desde donde emigraron en los años veinte. Aquel mismo día el autor de la fotografía hizo otras que han servido para identificar más fácilmente a estos arriesgados personajes. La foto quiso promover la construcción de la época y fue distribuida en todos los medios para ese fin. La gente estaba desesperada y con el fin de conseguir un trabajo estaba dispuesta incluso a perder la vida. En el citado documental el autor dice que "Los sueldos eran buenos, pero había que arriesgarse a morir".   


De todas formas el citado documental también desvela un importante secreto sobre la citada fotografía y es que, al parecer, la viga en cuestión no tenía el riesgo que se le atribuía puesto que, aunque efectivamente pendía de 250 metros de altura sobre el suelo, el fotógrafo estaba situado en la planta (69) a medio construir y a pocos metros por debajo de ella ya había sido construida la planta correspondiente (68) por lo que, en el caso de caída fortuita, los
trabajadores que posaron para la misma se habrían hecho un simple chichón de escasas dimensiones y poco más. La imagen, naturalmente, no era casual sino perfectamente planeada por el fotógrafo, para dar una sensación que nada tenía que ver con la realidad. 
Así se actúa habitualmente en política. Las mentiras pueden traer graves consecuencias. Como si los demás fueran tontos, lo normal es decir medias verdades, o sea, mentiras encubiertas.

EL ÚLTIMO CONDILL

NOTA.- Para leer los chistes hacer clic sobre las fotos.

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