8 de mayo de 2012

0675- GOBERNAR BIEN ES IMPOSIBLE.

Donde dije digo, digo Diego...
¡Es que no hay otra!. 
Una cosa es la corrupción y la burla, con el desprecio de los que mandan y otra cosa es querer hacer las cosas bien y no poder. ¡En unos partidos y en otros!. ¡Ojo!, que buenos y malos los hay en todas partes.
Yo no sé si el hecho de haber entrado el PP en el Gobierno es bueno o malo, lo que si que sé es que lo que había antes era malo y más de cuatro -yo entre ellos- creímos que un cambio era obligado y que la opción más viable era el Partido Popular. Así lo digo, con toda tranquilidad. La razón no es por ser de derechas o de izquierdas, sino porque tampoco había otra opción mejor a la que agarrarse. ¿O no es así?. Qué prometió y qué cumplirá es otra cuestión porque, cuando uno promete, puede hacerlo de dos formas: para engañar al personal o porque sinceramente lo piensa de esa forma, aunque después le salga el tiro por la culata.

Ignoro naturalmente cual es la verdad de nuestro actual presidente, pero yo confío en su palabra y quiero creerr que pensaba cumplir sus promesas electorales. Pero, claro, es que uno se encuentra lo que se encuentra y además los toros se ven mejor desde la barrera que desde el albero.
Personalmente no pienso criticarle por costar años lo que él pensaba que costaría meses aunque, por supuesto, ellos están ahí para saber la verdad y no solo lo que les cuentan. Sin embargo, el que se alargue el problema más de lo previsto no es la cuestión que quiero señalar en el día de hoy, sino el hecho de tener que inyectar otra vez dinero a los Bancos, cuando el gobierno no lo tiene ni siquiera para lo más imprescindible. Está visto que gobernar bien es imposible y además un absoluto coñazo. ¡No sé porque tienen tantas ganas de mandar, unos y otros, cuando saben perfectamente que nunca estaremos todos de acuerdo con lo que hagan!.

Estamos hasta la coronilla, de oírles decir a los bancos lo que ganan cada trimestre. ¡Auténticas barbaridades!. Para que luego venga un Banco a decirte que ha perdido la liquidez y no puede afrontar sus obligaciones. ¿También sus dirigentes han perdido la liquidez, o se la guardan en otros bancos más fiables que aquel que ellos gestion?.
Eso, señores, no es de recibo. Cuando una entidad financiera se declara insolvente, la primera medida es ver si sus dirigentes, como buenos capitanes, se hunden con el barco. Ya sé que es una tontería, pero si fueran honrados así debería ser.
En cuanto a lo de prestarles dinero... ¡Ufffffffffff!. Si no te lo devuelven, que es lo más probable, ¿para qué coño quiere el estado un Banco?. ¡Y dejar que se hunda la cuarta entidad bancaria de nuestro país, tampoco nos conviene!. Entonces... Ya sé que es la tercera vez que lo digo, ¡pero qué difícil es gobernar!.

A la gente nos preocupa la salud, el no tener ingresos suficientes, la educación de los hijos, nuestro futuro y el de esos hijos y nietos para quienes deseamos lo mejor. Todo eso va unido al trabajo, puesto que todos sabemos que sin trabajo no hay ingresos, ni futuro para nadie. Por lo tanto, esa es una cuestión primordial y no el hecho de que en el país haya un banco más o menos. Sin embargo, ¿qué pasa con los ahorros de los miles de personas que confiaron en ese Banco?.
¡Es que las cosas no son tan sencillas!. Lo de que dos y dos son cuatro, es tan solo cuando se habla de matemáticas, pero cuando se habla de política y de Bancos, solo los imbéciles lo tienen claro.
En este momento los finiquitos multimillonarios de la Banca han desaparecido -menos mal- pero, aún así, ninguno de los que hunden los barcos perecen en el naufragio, ni tampoco mueren de hambre. El que marcha, se van con las espaldas cubiertas y el que viene lo hace en mejores condiciones que el que marchó... 

Según dicen "los papeles" Goirigolzarri, el Director General que releva a Rodrigo Rato, marchó del BBVA con una pensión de 52 millones de euros y, por si no quiere tocar la hucha y de los intereses no puede subsistir, ahora cobrará 600.000 € mensuales en el Banco intervenido.
Todos los españoles y resto de ciudadanos del mundo, nos preguntamos si es obligado que, con el dinero y pan de los trabajadores, hayamos de salvar a los Bancos y hacer más gordos a los que no trabajan. ¿Nos dan ellos acaso parte de sus exagerados beneficios, cuando los tienen, que es casi siempre?.

EL ÚLTIMO CONDILL