11 de abril de 2012

0652- CABANES Y EL RUMIANTE ILDUM-NENSIS.

Ayuntamiento de Cabanes.
Los rumiantes, normalmente de cuatro patas, tienen también cuatro estómagos o compartimentos y se pasan el día masticando (ñam, ñam, ñam). Claro, con tanto estómago, nunca tienen bastante. Toros, ovejas, cabras, camellos... Pero ¡ay! no siempre es fácil distinguirlos, porque hay una especie que solo tiene dos patas y no aparenta ser rumiante, pues carece de rabo y de vergüenza... ¡Ojo con estos últimos puesto que suelen ser los más peligrosos!. Afortunadamente (aunque poco) hablan y es justamente entonces cuando se les pueden identificar, por su forma de masticar las palabras. Si hablan con parsimonia (ñam, ñam, ñam...) ¡Atención!, puede ser un rumiante y nunca se sabe cual puede ser el peligro y las consecuencias. Una cornada o un mordisco pueden ser más que probables. Lo que si está claro es que, si les pagas el almuerzo, se lo comen. Sin embargo esto no indica que el rumiante en cuestión haya sido domesticado y por lo tanto el peligro continúa. En fin, hay que vigilarlos de cerca.

Costa del Quarteró.
Aprovechándose de un error catastral y a sabiendas de que no existían documentos públicos que pudieran rebatir su apropiación indebida, uno de estos "rumiantes Ildum-nensis" y vecino por tanto de la antigua Ildum (Cabanes) se escritura y registra como propias las tierras de sus vecinos. (Ñam, ñam, ñam y a la saca).
El hecho afecta a tres fincas de la partida de La Bomba, al final de la costa del Quarteró, en su confluencia con el camí de Mocoró. Una ha desaparecido por completo y otras dos han visto disminuidas sus hanegadas. Tres son pues los vecinos afectados y nueve las hanegadas expoliadas; tierras que cambian de propietario sin mediar venta alguna. El nombre y apellidos del sustractor (por decirlo fino), el de los afectados y el de los testigos que han participado en la comprobación de lindes consta en la entrada 0650- RUMIANTES DE CABANES.

Rumiante Pepitus Carreterus.
El "rumiante" que nos ha privado de nuestras tierras (ñam, ñam, ñam y a la saca) puede que consiga retener de por vida esas 9 hanegadas de aliagas que no valen nada. Pero no le pertenecen y si no las devuelve, corrigiendo en el Catastro los lindes incorrectamente escriturados, puede estar seguro que sus víctimas nunca olvidaremos ni pasaremos página... Sabemos todas las fincas que tiene y el nombre de los propietarios que lindan con él. De no devolver lo arrebatado a sus dueños legítimos, todos quienes tengan fincas lindantes con las suyas podrán ser avisados, uno por uno, del peligro que corren teniéndole como vecino, en el caso de que no las tengan debidamente escrituradas. Atención especial pues a estos peligrosos "rumiantes de dos patas" y muy especialmente a la raza "Pepitus Carreterus" ya que, aunque parezca inofensivo, (ñam, ñam, ñam) está probado y hay testigos de que muerde las propiedades ajenas sin miramiento alguno. 

EL ÚLTIMO CONDILL