28 de octubre de 2011

0529- EL PARO, UNA LACRA SOCIAL.

Digan lo que digan los políticos, desde la derecha hasta la izquierda más radical, el tema del paro es una cuestión completamente política y de una falta de vergüenza sin precedentes.
Nada pues de culpar a los bancos por los atracos que sin duda infringen a los desgraciados clientes que caen en sus manos de usureros empedernidos. Los bancos, naturalmente sus directivos, son un atajo de sinvergüenzas sin escrúpulos cuya única meta es desplumar al impositor y al que acude a pedir un crédito; nadie escapa a sus garras. Sin embargo el ladrón lo es por tener la ocasión, por lo que los únicos y verdaderos culpables, porque ellos también participan del cotarro, son los políticos que les permiten cometer tantas tropelías sin ajustar la legislación a los intereses generales.

No es que los jueces lo haga mal, sino que la ley favorece a los facinerosos. Los políticos, únicos y verdaderos culpables de estos "robos a mano desarmada", son quienes propician esta situación con sus leyes favorables a este atajo de usureros sin escrúpulos.
Cuando sus cajas estaban repletas de dinero para el que no tenían destino, todo era presionar a los incautos desheredados de Dios para que cogieran, no lo que en principio pedían, sino incluso el doble de lo pedido y necesitado.
- No os preocupéis, el pago a vuestra comodidad -decía el usurero/director frotándose las manos ante la comisión que se avecinaba.
- Es que no sabemos si podremos cumplir -respondía el cliente agobiado por la cuota mensual a pagar.

- Tranquilos, si con 20 años os va justo, que sean 30 años -facilitaba el director de la cueva de Alí-Babá. (Todo menos perder la comisión.) Y los clientes caían a miles como indefensos pajaritos a los que, durmiendo tranquilamente en la copa de un árbol, el desaprensivo enciende una olla con azufre junto al tronco que sostiene el hábitat nocturno de las avecillas.
- No preocuparse por nada. Con vuestra nómina y la firma de vuestros padres... Casa, coche y lo que os haga falta.
-decía el capitán de la banda.
Nadie tenía avales suficientes, pero no pasaba nada. Tenían trabajo y la firma de los padres es innegable. La cuestión era colocar el dinero, proporcionar buenos dividendos al banco y buenas comisiones para ellos mismos. Todos contentos.
Y después dicen los ecologistas que lo de cazar tordos en el parany es una caza no selectiva... Caza no selectiva era la trampa con la que Gobierno, Bancos y Bancarios pusieron a los desgraciados inocentes que no eran culpables más que de soñar. Pero el "tiro de gracia" aún estaba pendiente de recibirse...

Cuando todo el dinero quedó repartido entre las masas, cuando ya la marcha atrás era imposible de darse, llegaron los primeros impagos y con ellos el desastre, el miedo, los cierres y el paro. Los bancarios, que hasta entonces solo se habían preocupado en amasar comisiones y colocar dinero, en principio se asustaron un poco. ¿Qué diría el banco central?. Sin pagadores, los beneficios se esfumaban. Había que aumentar las facilidades o iniciar los embargos, dijeron "los de arriba", no pasaba nada... El problema no era tan grave pensaron, creyendo que el desastre duraría poco tiempo.
- Embargaremos a seis lo que ha costado diez; el cliente quedará debiendo cuatro y posteriormente lo venderemos a ocho, o sea, que a la ganancia inicial prevista le sumaremos un 6% adicional. Sin embargo "la avaricia rompe el saco..." y también a ellos, algunas veces, les sale "el tiro por la culata".

Ante la larga duración de la crisis y la sucesión de los impagos, los bancos se quedaron sin capital. Si es cierto que se adjudicaron los inmuebles a precio de subasta, pero los clientes siguieron impagando el recibo mensual y los bienes embargados resultaron ser de muy difícil colocación en el mercado, salvo que se concediera a nuevos clientes previa nueva hipoteca correspondiente. De repente los Bancos se habían convertido en inmobiliarias. Pero los bancos habían aprendido mucho al respecto y las pólizas incluían nuevas condiciones...
Los bancos no suelen quebrar nunca, salvo que alguien se lleve el dinero ¡que también ocurre!, pero lo cierto es que también ellos han pasado verdaderos apuros por culpa de su desmedida ambición. Lo verdaderamente increíble y lamentable es que después tenga que ser el Gobierno, con el dinero los impuestos de todos, quien les rescate. ¿Acaso reparten ellos beneficios cuando los tienen?. Todos sabemos que es una injusticia sin paliativos, pero también sabemos que dejarlos caer en el abismo tampoco era una opción conveniente.
Desgraciadamente, esa gentuza gana siempre.

Cuando las cosas van bien todos llenan la saca y cuando van mal la llenan entre cuatro y los desgraciados de siempre, como quieren que el cotarro siga en pie, apuntalan el carro para impedir que se caiga. Todo eso lo tenemos asumido, pero lo que no podemos tragarnos es la prepotencia de esos directivos que creyéndose los reyes del mambo (porque realmente lo son) se ríen de nosotros en nuestra propia cara.
- Estamos descapitalizados, ¡este semestre, solo hemos ganado 15.000 millones de euros!
Atajo de sinvergüenzas. Encima se ríen (y con razón). ¡Somos tan imbéciles los pobres...! Por eso somos pobres.
Al mismo tiempo que con el dinero de nuestros impuestos el Gobierno les llena sus "maltrechas" cajas fuertes, 300 desahucios diarios dejan en la calle a otras tantas familias indefensas. Porque claro...
-Andalucía y Canarias un 30% de paro; Ceuta un 29%; Murcia un 25%; Comunidad Valenciana, Extremadura y Melilla un 24% y Castilla-La Mancha un 23%. El resto están por debajo sí, pero la media española es del 21,5%.
¿Hasta cuando tiene que durar esto...?

EL ÚLTIMO CONDILL

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