29 de enero de 2010

0035- EL AVE FENIX.

Fue una experiencia trágica en la que muchas familias (la mayoría numerosas) apenas podían poner un plato de sopa caliente sobre la mesa. Despensas vacías que solo custodiaban un cacharro con sal y media botella de aceite rancio, amén de un mendrugo de pan y una cola de bacalao reseco. A la guerra civil española (1936-1939) le siguieron casi veinte años de miserias de todo tipo, de las cuales no me enteré en demasía puesto que, nacido en 1.949, no viví la primera década que sin duda sería la más horrorosa. Pero la década de los 50 tampoco fue muy boyante...
En la década de los 40, a los odios y venganzas de uno y otro bando se sumaba el hambre de un país sin comida, ni medios para ganarla o producirla; la tierra estaba abandonada por los tres años de guerra y no había abonos para fertilizarla. El precio de una hogaza de pan equivalía al salario de un duro día de trabajo que no todos encontraban. Muchos trabajaban solo por la comida y aún se consideraban afortunados. Obligatoriamente empezaron los racionamientos que, como podemos imaginar, eran discriminatorios; en muchas ocasiones para conseguir la Cartilla de racionamiento había que tener "amigos" influyentes. La Cartilla en sí constaba de cupones que (si tenías dinero) permitían la compra de alimentos en una cantidad muy limitada.
Eran pocas o ninguna las cosas que podían encontrarse en las tiendas normales de comestibles y las que había estaban a precios desorbitados, por lo que había de conseguirse el máximo posible a través de los almacenes oficiales, siempre más económicos.

En teoría todo el mundo era beneficiario de la citada Cartilla de Racionamiento pero, en los primeros días en que fue instaurada, no era fácil acceder a ella si no eras del bando ganador o con amigos dentro de la élite que gobernaba. Era frecuente compensar a quien te la proporcionaba trabajando algunos días para él, por la comida o sin ella. Todos los sacrificios eran pocos si conseguías alimentos para tu familia, aún cuando éstos eran comprados y no regalados.
Ya titular de la Cartilla de Racionamiento, podías comprar semanalmente un poco de arroz, unas judías pintas y hasta queso y mantequilla, etc. No era mucho, pero lo era todo.
En cada zona era distinto y por lo tanto no había un baremo exacto a seguir. En nuestro pueblo, los que "tenían suerte" podían adquirir (por persona y semana):
- Un cuarto de litro de aceite,
- Un cuarto de kilo de arroz,
- Un cuarto de pastilla de jabón,
- Un cuarto de kilo de judías pintas,
- Un cuarto de kilo de azúcar,
- Un cuarto de kilo de garbanzos y
- Un huevo.

Pero no todos tenían la cartilla, ni dinero para hacer la compra. Para éstos, habían raciones "de caridad" a las que no siempre accedían los más necesitados...
Ya lo dijo Jesucristo: No todos somos llamados a la mesa del Señor. El Señor, en este caso, era el Jefe local de Juventudes, el Párroco, el Alcalde del pueblo, etc. y "el favor" que uno u otro te prestaba al interceder por ti y por tu familia, lógicamente había que pagarlo de alguna forma. Unos jornales en sus fincas (sin cobrar) siempre eran bien recibidos.
Los niños, en la escuela, recibían un tazón de leche por las mañanas y un trozo de queso o mantequilla por las tardes, que los americanos amablemente nos "regalaban", con la sola contrapartida de instalar sus Bases en nuestro territorio..., todo ayudaba a llenar el estómago.
También había racionamiento de tabaco y gasolina pero para los pobres el asunto no tenía gran interés, puesto que el tabaco (aún estando prohibido su cultivo) los agricultores lo sembraban en algún lugar apartado de sus fincas para no llamar la atención. La gasolina no hacía falta puesto que no tenían vehículo que mover.

Estaban prohibidas las reuniones de determinado número de personas y por lo tanto para efectuar una Junta de determinada índole (Pozos, Cooperativa agrícola, etc.) había de solicitarse el permiso correspondiente.
Los intelectuales abandonaron el país y otros murieron intentando que prevaleciera la libertad de pensamiento.
La censura se instaló en todas las costumbres ciudadanas, vigilando bares, cines, etc. y hasta la indumentaria con la que poder bañarse en la playa.
La Iglesia opinaba incluso sobre la pecaminosidad de los Bailes y censuraba especialmente la cinematografía y el contenido de las obras de teatro y variedades, por lo que mayoritariamente el argumento se basaba fundamentalmente en obras clásicas. Sin embargo los escritores luchaban contra el sistema con creaciones cómicas que lo decían todo sin decir nada, siendo éstas las que más público atraían. A pesar de la sutileza del texto, muchas obras no llegaban a ver la luz y algunas se vieron interrumpidas por los censores en mitad de la función.
El cine, apenas familiarizado con la sonoridad, proyectaba películas épicas o exaltadoras de los valores patrios, familiares o religiosos.
El argumento mostraba héroes militares y mujeres abnegadas; conquistadores y misioneros en tierras de infieles, siempre dispuestos al martirio.
Las cintas que no entraban en esa catalogación, eran rechazadas o sufrían numerosos cortes que las mutilaban de tal forma que el argumento quedaba destrozado. Solo se salvaban las de corte folklórico o las comedias sin contenido político.

Tampoco la prensa escapó a la censura que fue estricta y rigurosa, sufriendo una vigilancia implacable. La libertad de expresión no existía y todo debía ser revisado antes de publicarse.
Los periodistas estaban vigilados por el poder político y al Director lo nombraba el Ministerio del Interior y no el propietario del periódico. No había instrucciones de publicación pero estaban muy bien valoradas las que pregonaban las excelencias del Régimen; por el contrario si que habían instrucciones para la no publicación de determinadas noticias. Una sanción frecuente era la reducción del cupo de papel.
El deporte y especialmente el fútbol, al que el Caudillo era muy aficionado, fueron fuertemente apoyados por el Régimen, pero también controlados. Tanto fue así que los primeros años la selección nacional salía al campo con la camisa azul y saludando con el brazo extendido, al modo fascista. El noticiario cinematográfico NO-DO, creado en 1.942 y obligatorio hasta finales del año 1.975 en todos los cines nacionales y de colonias, fue un importante instrumento de propaganda para el Régimen. Voz en "off" de Matías Prats, que en su última etapa llegó a ser su Director, nos presentaba al Caudillo en sus días de pesca o caza y en las diferentes inauguraciones de pantanos y fábricas, etc.
La radio, para la minoría que la tenía en casa, hacía más llevadera la vida familiar de los años cuarenta y cincuenta, aunque lo más atrayente eran las radionovelas, partidos de fútbol y también la publicidad, entonces musical y divertida.

En los años cincuenta la radio era un objetivo familiar puesto que, aparte el fútbol y los noticiarios siempre interesantes, se emitían programas con canciones dedicadas y el importante consultorio de Doña Elena Francis, esto último del máximo interés para las féminas.
Una aventura en solitario era escuchar, por Onda Corta, las emisoras de La Pirenaica (Andorra) y de Radio Tirana (Albania), de dirección comunista y por lo tanto con contenidos contrarios a Franco y al Régimen, que en determinado horario emitían en español.
Poco a poco la censura fue relajándose y con ésta relajación llegaron los tímidos intentos de recuperación del pensamiento liberal y la revalorización de la obra de algunos republicanos como Azorín, Machado y hasta del propio Azaña, etc.
A finales de la década de los cincuenta la sociedad civil ya inició demandas de libertad política y social, reivindicación de culturas y lenguas nacionales que contribuyeron a la preparación de la futura democracia que ahora disfrutamos. De todas formas, la censura se mantuvo hasta 1.966.

Todo quedó relegado con la llegada de la Televisión en 1.950, aunque ésta no llegaría de forma general hasta algunos años después; primero fueron los bares y hogares más pudientes. La construcción de los diferentes repetidores que dieran cobertura a todo el territorio nacional tardaría más de diez años, por lo que ésta se recibía en muy malas condiciones. La imagen era mala y discontinua, pero aún así era una fiesta y los vecinos que no tenían el aparato visitaban a los que lo tenían para ver determinados programas.
El éxito fue tan rotundo que en 1.961 había ya 320.000 aparatos vendidos y se calcula que entre 1.970 y 1.975 prácticamente todos los hogares tenían televisor. Sin embargo la inequívoca señal de que la miseria quedaba relegada y que una nueva vida, como ave Fénix, empezaba a resurgir en España... la dio el "600". Eso no era comprarse un aparato de radio ó un televisor. Era... ¡el no va más!
Sencillamente era algo, en lo que un pobre nunca había podido soñar: ¡Tener coche!
Patentado por FIAT-Italia y presentado por vez primera en el Salón del automóvil de Ginebra de 1.955, el "600" fue producido en España por SEAT desde 1.957 hasta 1.973.

La primera unidad salió de la factoría de la Zona Franca de Barcelona el día 27 de Junio de 1.957 y matriculado en Madrid fue facturado al precio de 73.500 Ptas. (aprox. 440 €)
La creciente competencia de otras marcas y modelos y especialmente el RENAULT-5 fueron mermando sus posibilidades de competir en el mercado y a pesar de haber intentado nuevos diseños, el día 3 de Agosto de 1.973 finalizó su producción, habiendo alcanzado la cifra de 797.419 unidades.
Los trabajadores de SEAT despidieron al último "600" que salió de la planta, con una pancarta que decía: "Naciste príncipe y mueres rey".
El día 22 de Junio de 2.008, en el Paseo marítimo de Fuengirola (Málaga) su Alcaldesa Doña Esperanza Oña inauguró un monumento a su memoria. Se trata de una escultura a tamaño natural. Durante el acto la alcaldesa recordó que los primeros veraneantes llegaron a esa localidad a bordo de este vehículo, considerándolo vinculado al inicio de la prosperidad de la provincia malagueña y de toda España en general.
El primer coche de quien escribe fue un 600-D (segunda generación), después llegaría el E y después el L, sin contar algunas adaptaciones que surgieron después.

Era de segunda mano y tenía 30.000 Km., comprándolo mi padre para que me desplazara más cómodamente al cuartel Tetuán 14 de Castellón, donde me había correspondido hacer el "servicio militar". Enterados que en Castellón había una tienda de vehículos de ocasión en la calle Zaragoza, montamos los dos en la "Guzzi 110" que tenía y bajamos a la capital para ver precios y posibilidades. Visto el vehículo, nos gusto su excelente conservación y el precio de 40.000 Ptas. que pedían pero exigimos, como prueba "de fuego", que el vendedor nos llevara a mi padre y a mí al ermitorio del Desierto de las Palmas en 4ª marcha y tocar el cambio. El vendedor se quejaba de que, aunque el coche estaba prácticamente nuevo, subir tan duras cuestas en la velocidad más larga era una barbaridad que ningún vehículo podía soportar, ya que en las curvas había que reducir... pero se avino a realizar la prueba.
El 600-D tenía 767 c.c., una potencia de 29 cv a 4.800 rpm y motor trasero con cuatro velocidades y apertura de puertas hacia delante. El vehículo conducido por el experto vendedor, se vio obligado a girar las curvas a una velocidad algo excesiva, pero nos subió a los tres hasta el lugar y en forma requerida. No hubiéramos necesitado llegar para comprobar que el motor estaba perfectamente, pero dejamos que la prueba se realizara hasta el final y la compra se llevó a cabo.
Aunque parezca excesivo debo decir que, con ese coche, yo era el rey del campamento de reclutas. Hoy, aunque te compres un "Mercedes", nadie le dará mayor importancia pero tener un "600" entonces...
No se puede contar, hay que vivirlo!

EL ÚLTIMO CONDILL

28 de enero de 2010

0034- TEATRO-CINE BENAVENTE DE CABANES.

Mucho habría para contar sobre esta histórica sala de cine y espectáculos, pero no podemos alargarnos demasiado y me limitaré por tanto a reseñar cuestiones generales, aliñadas con alguna anécdota si cabe.

CINE
En lo que se refiere a la sala como cine, ya son muchas las cosas que tengo escritas (ver blog) y no quiero reiterarme demasiado sobre el particular, por lo que me referiré a los grandes esfuerzos y pundonor personal que empleaba el llamado Arturet "el sastre", no solo en el extremo cuidado de la clara proyección de la película (maquinista) sino también en su profesionalidad al cuidar las cintas recibidas, no siempre nuevas, y que él siempre devolvía perfectamente saneadas. Un "diez" también como artista (que lo era) para la confección de los carteles anunciadores que consistían en grandes pizarras sobre las que, con tiza de todos los colores imaginables, presentaba no solo el título en letras siempre diferentes y espectaculares, sino incluso algún pequeño dibujo referente al tema que en la cinta se trataba.
Otro "diez" también para Laureano Boira, el empresario que regentaba la sala, que para satisfacción de todos los cabanenses proyectó siempre los films más actuales, con una premura digna del mejor cine de la capital. La gente de Cabanes no le falló nunca y el lleno dominical estaba garantizado de antemano pero, aún así, creo que tampoco recibió nunca una palabra amable por el esfuerzo económico que puso siempre al servicio de sus conciudadanos. Naturalmente que él luchaba por su negocio, pero traer a un pueblo de 2.500 habitantes las películas más actuales y los mejores artistas del momento, era sin duda un riesgo económico que nunca se le agradeció suficientemente por lo que yo, en este momento y porque considero que el pueblo se lo debe, quiero públicamente hacerlo constar.

ESPECTACULOS:
En esta sala y en la modalidad de Variedades actuaron todos los artistas más importantes de la época: Antonio Machín, Rafael Conde "el Titi", Juanito Valderrama y Dolores Abril, Rafael Farina, Pepe Blanco y Carmen Morell, Antonio Molina, etc. etc. etc., todos ellos siempre arropados por diferentes compañías de Revista, cuya variedad siempre agradaba al público de entonces. Era impensable un concierto exclusivo en aquellos tiempos, como ahora es costumbre y los cantantes, aunque siempre anunciados de forma destacada, iban siempre acompañados de un espectáculo de "Varietés".
En los bajos del escenario y con una altura que obligaba a ir encorvado hasta al más bajo de los artistas, estaban los camerinos. Se accedía por sendas puertas, situadas a derecha e izquierda del escenario y que daban a la sala. Para los más famosos y exigentes, que no querían que el público les viera antes de la actuación ni después de ésta, había una puertecita que desde la parte trasera del escenario y a través de una pequeña escalera, accedía a uno de los patios laterales y desde allí a la calle.
Los camerinos eran una especie de cuartitos que no cumplían las expectativas del más humilde de los artistas, pero no había más. Entonces, como ahora, era frecuente que los más jóvenes fueran a pedir algún autógrafo a las celebridades y se hacía cola para llegar hasta el "camerino" del cantante en cuestión, que compensaba la paciencia con una foto dedicada, aunque no siempre. Unas semanas antes el empresario editaba folletos anunciando el espectáculo.
Estos folletos los repartía un par de domingos antes a los espectadores del cine de Cabanes y a los del cine de Benlloch, que también regentaba. Además montaba unos altavoces en un coche de su propiedad y marchaba por los pueblos vecinos, llamando la atención y lanzando la propaganda por las calles. Era suficiente... La semana anterior el papel estaba vendido y media hora antes de la función ya no cabía un alfiler en la sala.
Para este tipo de eventos las butacas estaban numeradas, no las tres primeras filas que eran bancos generales y el "gallinero", donde la gente se apretaba como sardinas en "bota".
A cada lado del escenario un pequeño palco con capacidad para unas 8/10 personas que, paradójicamente, siempre ocupaban los mismos; la flor y nata local, o sea, los solteros maduros de la localidad que aprovechaban su proximidad al escenario para increpar a las bailarinas y vedettes, alargando las manos más de la cuenta y lanzándoles chaquetas y jerseys, como si de corrida de toros se tratara. Gracias a ellos el espectáculo aumentaba el divertimento del resto de espectadores. Las artistas no se molestaban por ello y el espectáculo, cómico-musical al fin y al cabo, ganaba en risas generales que es siempre el objetivo de estos eventos.

AMBIGÚ
En todos los casos de cine o variedades, primeramente Paulino y posteriormente Vicentica "la Valenta", tenían instalado en el Hall del teatro Benavente su tenderete de chucherías, gaseosas, rosquilletas y cacaus i tramussos que hacían las delicias de los espectadores. En verano "la Valenta" añadió, además, los típicos helados artesanales de vainilla con dos galletas y cuyo grosor dependía del dinero que gastara el interesado. Vicentica, en cada momento que la parroquia le dejaba libre, movía sin descanso el cacharro que envuelto en corcho, cáscara de arroz y hielo, garantizaba la dureza de la masa.
- Rosquilletes, cacaus i tramussos, llimonaes fresques! -gritaba ella.

BAILE DE NOCHEVIEJA
Ante la falta de local adecuado para ello, hasta finales de los 50 y principios de los 60, el baile de Nochevieja se hacía en la sala del Teatro Benavente. Una verdadera barbaridad que no duró muchos años puesto que no había beneficio suficiente que compensara el duro trabajo de tener que desmontar y trasladar las butacas, alquilar e instalar todas las mesas y sillas y pagar una orquesta siempre cara para esa noche tan especial.
Con la sala a rebosar, el entonces llamado champán (ahora cava) corría a borbotones olvidándose todos de la escasez de un día cualquiera. Ante la falta de costumbre la mayoría de los asistentes acababan bebidos en exceso; también las mujeres, por lo que a alguna de ellas, ante lo mal visto que estaba ello en aquellos tiempos, los amigos o familiares solían sacarla discretamente a la calle a través de los patios laterales.
Un desmadre total. La gente olvidaba, aunque solo fuera esa noche, todas las carencias que se vivían durante el año y se disfrutaba al máximo.
Pasada la medianoche y celebrada la entrada al nuevo año, bailar en la pista se hacía difícil y peligroso. Con todas las mesas alrededor de la sala y un círculo central a guisa de pista de baile, los "bailarines" no cabían en la zona habilitada. El piso, de cemento batido extremadamente fino y resbaladizo, así como por la inclinación natural de la sala y por el vaho de tanta aglomeración de personas con tal cantidad de bebida ingerida y desparramada, estaba literalmente mojado.
Más que una pista de baile semejaba una pista de patinaje. Cientos de kilos de confeti y serpentinas absorbían buena parte de esa humedad y facilitaban un poco la estabilidad, pero más de uno acababa cayendo ante las carcajadas de los presentes que lo achacaban al exceso de alcohol.
Un disfrute total para los clientes y para el empresario que se frotaba las manos viendo que el stock de botellas preparadas para el evento acababa agotado en su totalidad.

Unos años después llegaron los primeros televisores, primeramente a los Bares y un poco más tarde a todas y cada una de las casas. Con esto llegó la ruina de las salas de cine y de los espectáculos, hasta el punto de que la llamada Revista o espectáculo de varietés, ya no existe ni siquiera en las más importantes ciudades del Estado. La televisión nos encerró en nuestras casas y acabó con esas sesiones de cine y espectáculos, que tantas veces echamos de menos en más de una ocasión. Sencillamente ya no son rentables por la escasez de espectadores.

Con respecto a los bailes de Nochevieja, se probó a hacerlos en algunos almacenes particulares de la localidad: Bartolet, Rosiñol, etc. pero eran pequeños y faltos de todo. Mal sonido, deficiente iluminación y la mayoría con paredes de ladrillos sin enlucir, sin servicios y consiguientemente ilegales para otro destino que no fuera el de almacén de aperos de labranza.
Las emisoras televisivas ya hacían espectáculos monumentales para esa noche y la gente dejó de acudir a unos bailes que no tenían condiciones de ningún tipo.

Así finalizó aquella etapa que ya no volvería a ver la luz hasta la apertura de la Discoteca de la localidad. El empresario de la citada discoteca devolvió el esplendor de esa noche a Cabanes pero, unos años después, también optó por anularlos reforzando la sesión de discoteca. Las orquestas cobran mucho dinero esa noche... los CD cuestan bastante menos.
No hay nada en este mundo que dure para siempre.
En cuanto al Teatro Benavente, objeto de este artículo, allí espera impasible que le asignen nuevo destino. Una espera que va para largo y que mucho nos tememos que finalice con su derribo.

EL ÚLTIMO CONDILL

27 de enero de 2010

0033- LAS FIESTAS DE CABANES.

Cabanes, como todos los pueblos de la Comunidad Valenciana, es pródigo en celebraciones festivas. Los catalanes suelen increparnos con bastante frecuencia... Els valencians sempre esteu de festa! y lo mismo dicen los extranjeros "Nos encanta España porque esto es una fiesta permanente". Bueno, bueno... no es para tanto. ¡Aquí también trabajamos! Pero, en fin... Lo cierto es que, a lo largo del año, son varias las celebraciones que suelen darse en muchos pueblos valencianos. Las Fiestas Patronales, las Fundacionales, las Fallas, la Virgen de cada localidad, la de la vendimia, Moros y cristianos, San Antonio Abad, San Vicente Ferrer, etc. y eso sin contar las autonómicas y las nacionales como Todos los Santos, San José, Reyes, Inmaculada, Navidad , etc., etc. 

La verdad es que no nos podemos quejar, pero hay tiempo para todo. Cuando trabajamos lo hacemos con la mayor predisposición e interés luchando, como todo el mundo, por ser competitivos en precio y calidad pero... cuando estamos de Fiesta tampoco nos quedamos atrás. En Cabanes, aparte las generales, se han celebrado siempre de forma bastante especial tres Fiestas que en la actualidad han quedado reducidas a dos. Al decir especiales me refiero a aquellas que duran una semana completa o más y que, siguiendo la tradición de nuestra tierra, implican la inclusión de encierros taurinos. Estas tres Fiestas especiales son las de Mayo, en honor a nuestra patrona la Mare de Deu de les Santes; las de Agosto, en honor a nuestros patronos San Juan Bautista y San Roque y las de San Antonio que últimamente quedaron reducidas a la procesión y reparto de la típica "coqueta" y poco más. Antiguamente las Fiestas de San Antonio, organizadas por los vecinos de los diferentes sectores, incluían diferentes pruebas con premio, verbenas, cenas y encierros de toros y "vaquillas" por las calles del vecindario. Esto último (el tema taurino) ha sido eliminado por falta de presupuesto. Así pues, las Fiestas importantes de Cabanes son las de Mayo y las de Agosto, ambas con una duración mínima de nueve días.


Las de Mayo son de gran relevancia por la gran devoción que el pueblo en general profesa a su patrona "La Mare de Deu de Les Santes", ya que la época no es la más apropiada. Aunque ya los días son buenos, por la noche aún refresca y no es raro que llueva algún día. Es época de proximidad a los exámenes y la juventud, que es la baza más importante de una fiesta, no puede entregarse en cuerpo y alma como sin duda sería su deseo. La Fiesta Mayor es el primer domingo de Mayo pero la fiesta en sí comienza el día anterior, con la Romería que trae a la Virgen desde su ermita a la Iglesia del Cristo de la Agonía, en el Calvario de la población. De buena mañana gran cantidad de vecinos y visitantes salimos, mayoritariamente a pie, hacia la ermita de la patrona que dista más de siete kilómetros de la población. Almuerzo en tan espectacular paraje y tras la misa subida de la virgen en procesión discrecional, hasta la Iglesia del Calvario. 

Ese mismo sábado típica "Entrà de Maig" que consiste en llevar a la Virgen desde la citada iglesia, situada en el Calvario y donde fue depositada a la llegada de la ermita, hasta el templo parroquial de San Juan Bautista. Al día siguiente misa mayor y por la tarde procesión por las calles de la localidad. La fiesta, digamos popular, empieza pues el lunes... Se trata del llamado "Bou de carrer". Vaquillas, meriendas y toros embolados se suceden por las calles de la villa, ese día y el siguiente, siendo el miércoles cuando todos los vecinos llevan a la Plaça dels Hostals su barrera particular, aquí llamada cadafal y que consiste en una construcción metálica que grupos de jóvenes, pandillas de amigos de cualquier edad y familiares, han comprado de forma particular y con las que (unidas entre sí) componen la plaza de toros de la población.


Ese día, tras el montaje de la plaza de toros, se lleva a cabo un almuerzo especial por los bares de la localidad en el que se suelen degustar las mejores tapas y gran cantidad de cerveza. La fiesta sigue por la tarde con las primeras vaquillas, ahora ya en el coso taurino. A partir de ese día y hasta el domingo todos tienen parecido programa... Entrada de toros tipo pamplonica a las 13 h., desde las afueras del pueblo y hasta el coso taurino; vaquillas y toros en la plaza a las 18 h. y hasta las 22 h. y verbena con orquesta a medianoche. La sesión taurina tiene un descanso de una hora, de 20 h. a 21 h. para la merienda que, siempre es de gran relevancia aunque especialmente en Agosto, puesto que todas las pandillas de jóvenes y mayores suelen instalar mesa en la calle y comiendo y bebiendo quedan ajenos a la segunda parte de toros, a la que apenas acude ya nadie.

Nota de especial interés es que uno de los días se hace Concurso de paellas y que la noche del viernes, previo a la verbena, suele embolarse al menos un toro cerril y algunas veces dos. El domingo, tras la sesión taurina, un espectacular castillo de fuegos artificiales pone fin a la fiesta. Se desmontan las barreras por parte de los vecinos y quedamos emplazados para el próximo Agosto, que no está tan lejos. Pero aún queda un día de fiesta... El lunes siguiente al Domingo de Pentecostés, la romería inicia nuevamente su recorrido hasta la ermita para devolver a la Virgen. Los romeros suelen quedarse todo el día en tan idílico paraje compartiendo la comida con amigos y familiares. Una buena paella y baile posterior frente a la ermita es la base de la celebración. Un día entre amigos, siempre agradable.


Las Fiestas de Agosto son de programa casi idéntico, con la única salvedad de que las celebraciones religiosas se resumen a la misa y procesión en honor a los patronos el primer domingo de Agosto. Por motivos del fuerte calor reinante en esa época no se hace el concurso de paellas y otra novedad, con respecto a las fiestas de Mayo, es que se hacen entradas de toros infantiles y un simpático baile de disfraces en el que toda la juventud y algunos no tan jóvenes, disfrutan a tope vistiéndose de todo lo imaginable.

El resto de celebraciones son las mismas que en Mayo:
- Dos días de toros "per la vila",
- Construcción de "cadafals" el miércoles y
- Cuatro días de toros en la plaza, amén de las verbenas nocturnas y de los toros embolados del viernes noche.
El buen tiempo y las vacaciones de muchos hijos de la localidad que trabajan y viven lejos, dan un mayor esplendor a estas fiestas. También se suma a ellas algún veraneante de la cercana costa, cansado ya de sol y playa, que quiere añadir una experiencia vacacional diferente. Las buenas temperaturas predisponen a la fiesta y el gran ambiente en todas las celebraciones está garantizado.

Si tienen unos días libres y no les pilla demasiado lejos, vengan a Cabanes en esas fechas. Estamos a 12 Km. de la playa y 25 Km. de Castellón, junto a la Autovía CV10 y a 5 Km. de un Aeropuerto que todos esperamos se abra en breve plazo. Seguro que serán bien recibidos y que recordarán nuestras fiestas como una excelente experiencia a repetir.
¡Aquí les esperamos con los brazos abiertos...!

EL ÚLTIMO CONDILL

24 de enero de 2010

0032- Y NOSOTROS... ¿QUIENES SOMOS?

La prepotencia es algo que todos llevamos dentro. Pero que nadie se asuste, es algo natural.
Muchos, pensando que eso no va con ellos, lo interpretan como un orgullo desmedido y por lo tanto desdeñable. Sin embargo nadie es ajeno a la prepotencia puesto que no se trata de un defecto, sino de un mecanismo de autodefensa. El prepotente, en el fondo y muy a su pesar, no hace sino intentar disimular su debilidad. Una debilidad que es general.
No obstante el motivo de este artículo no es el de hablar de la prepotencia personal, sino de aquella que para los españoles cumple, en el presente 2.010, el cuarto centenario de su expresión más desmedida.
Justamente cuatrocientos años atrás y por el solo hecho de tener unas creencias religiosas diferentes a las que otros pregonaban, los españoles de religión musulmana fueron expulsados de nuestra península.
La Historia, que muchísimas veces no merece escribirse en mayúscula por las muchas barbaridades que encierra, nos dice que en el año 1.610 fueron expulsados del territorio español "los moros que todavía permanezcan en España", pero no todos estamos de acuerdo con esa expresión, que poco tiene que ver con la realidad.

El 2 de Enero de 1.492 los Reyes Católicos derrotaron a Boabdil, último rey musulmán en Granada, que se exilió a Fez junto a su séquito y las escasas tropas que le quedaban. Quedaron en la península los "moros conversos" o mudéjares.
Los "moros" a los que se alude en dicha frase (mudéjares) eran hijos y nietos de españoles, desde más de 800 años atrás... Trabajadores que tenían sus casas y su negocio o tierras, honradamente compradas con el sudor de su trabajo. ¿Quienes entonces, eran más españoles que ellos?
¿Quizás los Visigodos a los que desplazaron en el año 711? Aquellos también habían desplazado a otros anteriores..., entonces ¿Quienes tenían mayor derecho a estar aquí? ¿Los cristianos quizás? Llegados a este punto la pregunta es obligada. ¿Donde estaban y quienes eran los reinos cristianos en el año 711, cuando llegaron los musulmanes a la Hispania? Sencillamente no existían... A excepción del nororeste peninsular, dominado por Los Suevos, el resto está en manos de Los Visigodos que en el siglo IV pactaron con los romanos su conversión al Arrianismo, secta oriental del cristianismo declarada herejía en el Concilio de Nicea. Es en el siglo VII cuando Suevos y Visigodos se unen y cuando el Rey Recaredo se convierte al catolicismo en el Concilio de Toledo.

Hasta entonces una mezcolanza de creencias, dominadas por decenas de dioses germánicos agrupados en Aesir (o Ases) y en Vanes encarnaban las funciones religiosas y aristocráticas.
Luchas encarnizadas por el poder, sitúan a Don Rodrigo en el trono, mientras sus rivales se unen al líder musulmán Tariq Ibn Ziyad que, con la victoria de la Batalla de Guadalete (711) pone fin al reino visigodo, iniciando el periodo islámico en España.
Sin embargo en el año 722 Don Pelayo (un noble de ascendencia incierta, pero que se presume goda) apoyado por indígenas astures, derrota a un ejército expedicionario musulmán e inicia la llamada Reconquista y pone los cimientos del reino de Asturias, primera entidad política cristiana establecida en la península Ibérica y embrión del Estado Español.

A Don Pelayo le sucede su hijo Fáfila, y muerto éste por un oso, le sucede Alfonso I que había casado con su hermana Ermesinda, hija también de Don Pelayo. Es Alfonso I el que inicia la expansión del pequeño reino cristiano avanzando hacia Galicia, hacia el sur y hasta Vizcaya.
La Crónica Rotense dice: "En este tiempo se poblaron las Asturias, las que ahora llaman Castillas y la parte oriental de Galicia". La sequía que afectó a la submeseta en las décadas centrales del siglo VIII, despoblaron el territorio de la cuenca del Duero hasta convertirlo en tierra de nadie. Esta falta de defensores le llevó hasta Oporto, asentando la frontera oriental en la Rioja y Ribera Navarra, junto a las tierras de los Vascones.
Del reino de Asturias nacieron los reinos de León, Castilla, Aragón y Portugal.
Naturalmente toda esta información habría de desmenuzarla, para entender los años y diferentes monarcas que hicieron falta para llegar a la compleja formación del Estado Español y la definitiva expulsión de los musulmanes, pero en esta ocasión no hace falta extendernos más.
En todo momento, a partir del año 711 y exceptuando las tierras astures que gobernaba Don Pelayo y las que se consiguieron anexionar a través de los años y diferentes monarcas posteriores, el resto del territorio estaba en manos musulmanas.

Conquistas y reconquistas de las diferentes plazas y territorios nos llevan hasta la derrota final islámica en 1.492, casi ocho siglos después. Pero la pregunta se repite... ¿tenía más derecho el visigodo Pelayo a establecerse en el territorio peninsular que el musulmán Tarik?. Sencillamente no. Era una cuestión de fuerza amparada, una vez más, en la religión.
La gente en general, influidos por las enseñanzas recibidas, demasiadas veces damos por buena una opinión o conducta sin pararnos por un momento a pensar cuanto hay de cierto o de falso en aquella materia que la determina. Ya es demasiado trabajo tener que procurarnos el sustento diario, como para "perder el tiempo" divagando sobre cuanto hay de cierto en lo que nos enseñaron en el colegio y siguen contándonos cada día. ¿Donde está nuestro sentido de autocrítica? Ya está bien de engullir lo que otros mastican... ¿Cuando seremos capaces de masticar lo que comemos?

Está mil veces demostrado que "la plebe" no ha tenido nunca derecho a opinar. Pocos años atrás se les castigaba por ello y hasta se les encerraba en una mazmorra por tiempo indefinido. Si esto es así, ¡porque todos sabemos que lo es...!, ¿como es posible que seamos tan ingénuos, como para pensar que todo cuanto (ellos) nos han enseñado pueda ser cierto?. En todo caso será lo que (ellos) creen o pretenden hacernos creer. Como mucho será su verdad, pero nunca la verdad absoluta. Hoy, con la llegada de la Democracia y la Globalización (también suyas, con el fin de conseguir sin luchas los mismos objetivos) podemos al menos expresar nuestra opinión y abrir nuestros pensamientos al mundo. Acertados o no son los nuestros y es nuestro derecho tenerlos y expresarlos.

Expuesto lo anterior, retomo el motivo de esta entrada que no es otro que la escasa legitimidad de la expulsión morisca de tierras peninsulares. Para ello me es obligado recordar, aunque sea de forma general, la Historia y sus acontecimientos en esta parte del mundo.
- Se dice que los Íberos (2.600 a.C.) fueron los primeros pobladores de la península pero, cuando ellos llegaron, nuestras tierras ya estaban habitadas por pueblos asentados en época paleolítica y mesolítica.
- Hacia el 1.300 a.C. se produjo la invasión de los Celtas por el Noroeste y con los años, éstos se fusionaron con los íberos formando el pueblo Celtíbero. Tras ellos invasiones Fenicias y Cartaginesas dominaron el territorio hasta el siglo III a.C. que es cuando empieza la dominación romana.
- Los Fenicios, marinos-comerciantes llegados del cercano Oriente (en lo que hoy es Líbano, Siria e Israel) legaron al mundo el Alfabeto Fonético (de 22 signos consonantes y sin vocales) que los griegos adaptaron a su lengua y posteriormente al resto del mundo conocido. Fundaron Gadir (Cádiz) en el año 1.100 a.C. y Cartago en el 814 a.C., por lo que los Cartagineses son de origen y cultura fenicias.
- Los Cartagineses, descendientes de los Fenicios, fundaron Carthago-Nova (Cartagena) como capital peninsular y se establecieron en todo el sureste peninsular (s.VI a.C.), conquistanto en el 219 a.C. la ciudad de Saguntum, aliada de Roma, y desatando la segunda guerra Púnica que acabaría con Aníbal y conquistaría Cartago en el 201 a.C.
- A partir de ese momento todo el territorio cartaginés en Hispania es ya una provincia romana, aunque es en el 218 a.C. cuando oficialmente desembarcan los romanos en Ampurias y cuando empieza la verdadera romanización que duraría nada menos que ocho siglos. De todas formas tuvieron que pasar aún dos siglos para que la dominación romana en la península fuera total, debido a la fuerte resistencia de celtíberos, lusitanos, etc. que finalizó con la eliminación de todas las culturas prerromanas. Los romanos nos legaron su cultura y con ella el Derecho y el Latín. Crearon nuevas ciudades y modernizaron otras construyendo circos, teatros, puentes y acueductos que todavía hoy podemos admirar. Pero en este mundo nada es para siempre y también el Imperio Romano terminaría desapareciendo.
- Aprovechando el debilitamiento del Imperio Romano, el año 419 numerosos pueblos bárbaros invadieron nuestra península, estableciéndose en diferentes zonas de la misma. El 416 llegan los Godos que derrotan a los anteriores en diferentes guerras que nos llevan hasta el año 572 en que el rey Leovigildo los aniquila definitivamente estableciendo el Estado Visigodo.
- El año 711 los árabes al mando de Tarik, penetran en la península por el estrecho de Gibraltar y derrotan al último rey Godo (Don Rodrigo) que fue vencido y muerto en la Batalla de Guadalete. Muerto Rodrigo no hubo rey electo que le sucediera ni noble que organizase la defensa. En apenas nueve años los Visigodos habían desaparecido y la mayor parte de la península era musulmana. Solo el norte peninsular y algunos pequeños reinos cristianos quedaban al margen de la dominación morisca. Una dominación que había de durar casi 8 siglos y uno más que, tras la Reconquista, estuvieron todavía entre nosotros.
- Aunque ya en el año 722 tuvo lugar la rebelión de Don Pelayo, impidiendo la conquista de la cornisa cantábrica e iniciando la Reconquista cristiana, ésta no se materializó hasta el 2 de Enero de 1.492, cuando los Reyes Católicos derrotan y expulsan a Boabdil, rey de Granada.
- Más de un siglo después (118 años) se expulsa a los mudéjares (cristianos conversos) que habían quedado integrados totalmente en España.

Esta es, extremadamente resumida y muy particular, la Historia de España y las diferentes culturas de las que somos hereditarios. Colonizada esta parte del mundo por todos los pueblos y culturas que nos precedieron, nada puede extrañarnos que diferentes personas, con iguales apellidos, seamos unos rubios descendientes de pueblos germánicos y otros morenos como el más auténtico de los moriscos. Todos aportaron su granito de arena para que hoy seamos lo que somos y de todos ellos corre sangre en nuestras venas.
Si esto es así, ¡porque lo es...!, ¿a que viene la xenofobia que muchos tenemos ante las diferentes culturas que actualmente nos visitan, intentando encontrar una vida mejor? ¿Quienes somos nosotros para rechazarles solo por parecernos diferentes cuando, es más que probable, que seamos descendientes de las mismas ramas y por lo tanto familiares directos?
¿Acaso hemos olvidado a los miles de españoles que hasta hace bien poco emigraron a otros países para poder ganarse el sustento?

No obstante todo lo anterior mi humilde opinión es que también ellos, que son los que al fin y al cabo están en un país que no es el suyo, deberían intentar integrarse al máximo con la sociedad que les acoge adoptando, al menos en los lugares públicos, los comportamientos propios del país de acogida. Las manifestaciones religiosas y comportamientos extraños, para el
autóctono, deberían evitarse.
Hay comportamientos que, sin estar prohibidos, no agradan a la mayoría. Diré, como ejemplo, que nadie va desnudo por la calle por mucho calor que haga; ellos deberían hacer lo mismo con su forma de vestir. Cada cual, en su casa, hace lo que quiere pero en la calle hay que tener civismo y ese civismo se traduce en un refrán muy español que dice: "Donde fueres haz lo que vieres". Querer imponerte a los demás es incorrecto y solo acarrea problemas.
A pesar de lo dicho en el párrafo anterior, sigo pensando que todos cuantos nos visitan merecen de nuestra parte menos orgullo y más tolerancia... ¡No somos tan diferentes!
Al fin y al cabo, nosotros... ¿quienes somos?

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20 de enero de 2010

0031- PODER, MÁGICA PALABRA.

El poder Político, Social, Público, Eclesiástico, Civil, Militar, Económico, Fáctico...
Me hace gracia lo de fáctico, ¿Es que que hay algún poder que sea fáctico? o, por el contrario, ¿no son fácticos todos los poderes? Quédense con el concepto que más les guste, pero...
El Diccionario de la Lengua Española dice:
PODER FÁCTICO.- El que se ejerce fuera de los cauces normales.
- ¿Cuales son los cauces normales? -me pregunto yo.
Con la llegada de la democracia todos sabemos cuales son los cauces normales pero ¿cuales eran los cauces normales anteriormente? Simplemente ninguno. Estamos cansados de ver en la Historia como hijos mataban a padres y hermanos para acceder al trono. Como la ansiedad conquistadora propiciaba las guerras continuas entre reinos vecinos. Naturalmente había cambios de poder por los "cauces normales", pero muchos de ellos no llegaban a buen término.
En cuanto a la época actual, estamos tan acostumbrados a obedecer, que a la gente ya todo nos parece normal. Siguiendo la breve relación de poderes anotados, diré que nos parece normal...
- Que los políticos sean corruptos,
- Que sigan mandando los que siempre han mandado,
- Que los que no mandan quieran mandar,
- Que los que tienen la fuerza de la voz dirijan la opinión hacia donde les conviene,
- Que quien maneja el dinero busque solamente su interés, etc., etc., etc.
¿No es todo eso lo normal?, me pregunto yo.
La verdad, yo no he conocido otra cosa.

Ya sé que antes se llamaba Dictadura y ahora se llama Democracia, como también sé que antes mandaban mil y ahora mandan un millón pero, los que obedecemos... ¿No seguimos siendo los mismos?. En cuanto a los que mandan, ¿no lo hacen de modo dictatorial? Para qué quieren mandar sino para aplicar sus ideas, frente a las de sus contrarios.
Lo único que nos queda -eso sí- es votar al otro, pero... ¿ese otro no hará lo mismo?
Si no tienes nada que perder, aún puedes ponerte el mundo por montera y reírte de todo y de todos pero, si no es así...
1).- O formas parte de ese bonito número (millón) o
2).- No te queda otra que obedecer a todo lo que te mandan.
Como antes..., como siempre.

El Poder (el control) es lo que tiene la capacidad de cambiar las cosas.
Parece una denominación sencilla e inofensiva, pero no lo es. Porque en la forma de hacer las cosas está el bien y el mal; lo que te puede favorecer y lo que te puede perjudicar; lo que te hace pobre y lo que te hace rico; la vida y la muerte.
Por lo tanto el Poder lo es todo y siéndolo todo, no debe extrañarnos que tanta gente luche por conseguirlo. Lo que sí resulta chocante es que tantos imbéciles hagamos cola (cada vez que nos convocan) para votar a quien otorgarle ese Poder.
No nos engañemos ni queramos engañar a nadie. Naturalmente lo hacemos porque pensamos que un determinado candidato, o la política que pregona, nos puede favorecer más que el otro.
Otra cosa será la realidad posterior que, con toda probabilidad, será la misma mande quien mande.

En estas cosas de la política si no eres nada, nada recibes. Otra cosa es a nivel local. En los pequeños municipios sí puede beneficiarte que el alcalde sea un amigo, como también puede perjudicarte y mucho (lo he vivido en mis propias carnes) que el que mande sea un enemigo. A ese nivel si que te juegas mucho pero, ¿a nivel nacional...?
A nivel nacional solo eres importante antes de votar. Hasta ese momento los políticos se desviven correteando por pueblos y mercados, como gallinas buscando la comida. Pero una vez llegados al comedero, o apartados definitivamente del mismo, ya no eres nada.
Pues bien, si a partir de ese momento no eres nada para ellos, es porque antes tampoco lo eras. Simplemente necesitaban tu voto, pero nada más.

La gente media y especialmente los más desfavorecidos, creen que (aparte de la salud) nada es más importante en la vida que el dinero. Que el que tiene dinero lo tiene todo... ¡Pobres ignorantes!
El dinero no es nada, comparado con EL PODER.
El dinero lo compra casi todo, pero no todo. Por lo tanto puede ocurrir muy fácilmente que tengas dinero pero seas incapaz de tener nada más. Sólo dinero y lo que éste compra.
Sin embargo, si tienes Poder sí que lo puedes tener todo (hasta "amigos" y, por supuesto, también dinero). Esa es la diferencia.
Hay mucha gente con dinero que no tiene poder, pero todos los que tienen poder tienen dinero.

Por si lo anterior no es ya bastante contundente, cabe decir que hay otro Poder todavía más importante y definitivo, que casi siempre va acompañado del anterior: El Poder Divino, o lo que es lo mismo, el poder de la mente.
Eso ya son palabras mayores..., con ese Poder sí lo tienes todo.
Porque el "comecocos" del Poder Divino los reune a ambos: Dinero y Poder.

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19 de enero de 2010

0030- EL CINTURON APRETADO.

Hace pocos días que hemos iniciado el año 2.010 y las cosas están como estaban, o sea, muy mal.
Quienes saben sobre el particular, aseguran que este año será incluso peor que el anterior. La razón es simple, algunos parados están próximos a que se les acabe la prestación por desempleo y aunque a ésta le siga una pensión de caridad (se dice de ayuda) necesariamente ésta será pequeña y de corta duración... ¿Qué pasará después?
Poco puede gastar quien poco tiene, pero el problema es que quien tiene tampoco gasta porque vislumbra un futuro incierto. Y claro, si no se gasta tampoco se puede vender ni fabricar, por lo que la lista de parados crece y crece cada día, sin parar. Es la famosa pescadilla que se muerde la cola. Pero... ¿hasta cuando? ¿Cómo podremos salir de este pozo, que parece sin fondo?
Si sumamos a todo esto la abandonada agricultura, la poca competitividad de nuestro sector industrial y la invasión irracional de productos made in China, ¿cual es el futuro de los españoles?

En las dos últimas décadas, nuestro país se ha movido (sobre todo) alrededor del turismo, pero actualmente se está detectando un preocupante cambio de tendencias. Cada día que pasa, los españoles con posibles salen más hacia otros países para saciar su curiosidad y en cuanto a los extranjeros, al menos aquellos que viajan más, conocen sobradamente España y los precios de nuestro país ya no están como para venir por cuestión de economía. Por consiguiente la pregunta es obvia... Si también nos falla el turismo, ¿de qué vamos a comer?. No voy a entrar en este artículo de si el gobierno actual lo hace bien o mal. Esa cuestión, como todas las relacionadas con la política, tendría respuestas para todos los gustos. Pero si que voy a decir una cosa... De vez en cuando la gente y también muy especialmente la economía, necesita cambios de gobierno que renueven la ilusión. Por muy bien que se haga, el cambio es necesario.

Yo no sé quien tiene la culpa de esta crisis sin precedentes, seguramente mucha gente. Mucha porque en ella están involucrados Bancos y Gobiernos de todo el mundo. Unos por malversación y otros por permisividad pero, al final del recorrido, el que paga los platos rotos siempre es el mismo: el desgraciado trabajador que ve como el salario y sus bienes desaparecen y con ellos el bienestar de toda su familia.
El cambio es pues necesario para que empresarios y trabajadores renueven sus ilusiones y se decidan nuevamente a invertir y a gastar. Y, por supuesto, un cambio de políticas económicas. Que vuelva a rodar la rueda, actualmente parada, y que el bienestar de una economía activa sea el motor que nos saque definivamente del enorme bache en el que nos encontramos.

¡Hay que apretarse el cinturón!... nos han dicho muchas veces.
Pero apretarse el cinturón no es, ni ha sido nunca, la solución a problema alguno. La solución es crear riqueza y disfrutarla, ampliando esa riqueza a los sectores más desfavorecidos.
Lo de apretarse el cinturón podrá decirlo quien tenga un margen suficiente de perforaciones en la correa, pero cuando esos agujeros se han terminado y no es posible hacer más, ¿como se sujetan los pantalones?
Si tienes... ¿la suerte?, de quedarte sin dinero y con la comida escasa, aún puedes pedir el apoyo de familiares y amigos y por medio de alguna "chapuza" adicional seguir comiendo, pero como te pille hipotecado (como ha ocurrido en la mayoría de los casos) no solo pierdes el trabajo y el bienestar, que tantos esfuerzos te ha costado conseguir, sino que pierdes también todos los bienes acumulados a lo largo de toda una vida de sacrificios.

Lo más bochornoso es que...
- El destinatario de tus bienes, ahora embargados, es el Banco.
- El destinatario de las ayudas estatales, salidas del Tesoro nacional que todos hemos ayudado a crear con nuestros impuestos, también es el Banco.
- Quien decide el interés a cobrar y a pagar, es el Banco.
- Quien decide si te niega o te concede una hipoteca y sus condiciones, es el Banco. Y cuando digo Banco, también digo Cajas, éstas últimas con políticos como dirigentes.

Con un negocio así... ¿quien quiere morir, para ir al Cielo?
Los Presidentes de Bancos y Cajas y cuantos forman parte de su séquito, gente de una inteligencia fuera de lo normal, saben perfectamente que no hay Cielo que anhelar ni Infierno al que temer. Tienen muy claro que solo hay una vida y que hay que aprovecharla al máximo, pero no para amasar dinero (que también) sino para disfrutar, sabiendo que no hay una segunda oportunidad.
Para ellos, el Cielo está en la tierra...

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