26 de abril de 2010

0067- CABANES, EL ENIGMA DE LA CIUDAD PROHIBIDA.

No es una de las aventuras de Indiana Jones, de lo que voy a escribir en el día de hoy. El motivo de esta entrada no es otro que nuestro querido pueblo de Cabanes. Nadie lo ama con más vehemencia y por eso lamento mucho lo que está pasando. Yo, pobre de mí, no sé cual es la mejor solución al problema pero creo que tengo derecho a opinar y voy a hacerlo aunque probablemente no haga otra cosa que hacer reír a más de cuatro.
Diariamente decenas de personas, cientos cada mes, quieren visitar nuestro pueblo y no pueden o tienen muchas dificultades para conseguirlo. Esas mismas personas, ya realizado el viaje, quieren encontrar (al menos) la Oficina de Información turística que les dé un poco de luz a su deseo de conocernos y conseguirlo es un reto algunas veces abandonado por su complejidad.

Mucho tiempo ha transcurrido desde que en Cabanes se hizo la prueba de cambiar la dirección circulatoria de sus calles y creo que ya ha transcurrido el tiempo suficiente para que las autoridades se hayan percatado de que la solución adoptada en su día no es la más adecuada.
Yo no sé que piensan nuestras autoridades ni el resto de los vecinos, pero a mí (que no tengo bar ni restaurante) me encanta que venga gente de fuera a conocer nuestro pueblo. Yo he viajado bastante y, aunque no tengamos nada del otro mundo, creo que Cabanes reúne suficientes riquezas para pasar (al menos) una mañana de recuerdo inolvidable. Antes de llegar a la población puede ser de gran interés la visita al majestuoso Arco Romano (a ser posible sin corral de ovejas anexo) y a la Ermita de la Mare de Déu de les Santes y su maravilloso entorno.


Tras ello, ya en Cabanes, su Iglesia barroca y Palacio Mudéjar (s.XV) que alberga la Casa Consistorial, con el Porxet o Llotja de Mustasaf, antiguo almotacén de la época musulmana. Después un inolvidable paseo por las frescas y adornadas calles de San Mateo, Obispo Gavaldá, San Antonio, San Andrés, Carmen y Rosario y un rápido vistazo a la plaza Sitjar. Todo el recorrido está salpicado de centenares de plantas que, en balcones y ventanas y hasta en la propia acera, sus moradores cuidan con un primor sin igual.
Tras el relajante paseo una cerveza fresca y unas buenas tapas en cualquiera de los bares de la localidad redondearán la mañana. Si el paseo se ha prolongado hasta el mediodía, esos mismos bares disponen de menús económicos y variados que harán la delicia de los visitantes.

Después de tanto hablar nuestras autoridades del Turismo y su importancia, ¿por qué bloquear la entrada de los eventuales turistas a nuestro pueblo?. ¿Exagerado lo de bloquear?. Posiblemente, pero no me negaran Udes. que, tal como están las cosas a día de hoy, nadie de fuera y algunos de dentro no saben cómo llegar a la plaza central de nuestro pueblo y mucho menos acceder a zonas tan importantes como el Ayuntamiento o la propia Oficina de Turismo ya que, si después de preguntar a varias personas consiguen llegar a la Plaça dels Hostals, al desaguisado en cuestión se suma la calle de San Vicente que es dirección prohibida.
Después de varios años, todavía hay vecinos que no saben que para llegar en coche a las cercanías del Ayuntamiento hay que ir por la calle de San José, a la otra parte del pueblo...(?) Imagínense los foráneos. Si queremos que los turistas se acerquen a nuestro querido pueblo y se amplíen estas visitas convirtiéndolo en un buen referente, aunque solo sea para ocupar una mañana de su periodo vacacional, debemos darles facilidades y no ponerles obstáculos.

Lo primordial es que esas personas puedan acceder a nuestro pueblo, actualmente difícil. Después proporcionarles una estancia agradable. La promoción municipal de todo aquello que suponga embellecer el casco antiguo podría ser un paso importante. Plantas, luces, arreglo de fachadas, indicaciones, etc.
En cuanto al problema vial... A nadie se le escapa que nuestro pueblo, tras el descontrol urbanístico de principios del siglo XX, tiene difícil solución. Es probable que nada de lo que se haga sea satisfactorio para todos, pero hay que pensar (y mucho) en los visitantes, en ese turismo que queremos captar.
Cabanes es actualmente un laberinto, que no todos saben recorrer, y nos interesa que nadie se quede con las ganas de hacerlo. La solución puede ser incómoda para una pequeña parte de ciudadanos, que se verían obligados a aparcar a 100 metros de su casa y no frente a la puerta, pero la promoción de nuestro pueblo bien merece la pena y debería ser prioritaria.
Seguramente no son la panacea, pero voy a aportar unas ideas...



1).- Todas las calles de acceso a Cabanes por carretera (D. Valera, la Cava, Ramón y Cajal, Teatro -hasta Ramón y Cajal- y Calvario -hasta plaça dels Hostals- deberían ser de doble dirección, impidiéndose el aparcamiento (señales y pintado de bordillos) en los puntos de ancho inferior a los metros necesarios para ello. También debería prohibirse el aparcamiento en el centro de la Plaça dels Hostals.
2).- Cuando por falta del ancho suficiente, en alguna de las calles citadas, se crea de imposible aplicación el doble sentido, lo será siempre de entrada ya que la salida siempre será posible a través de las permitidas y de las perpendiculares a éstas.
Cambio de sentido en las calles San Vicente, San Blas y Huerto, así como en todas aquellas que se vieran afectadas por estas medidas.
3).- Prohibida la circulación de vehículos de más de 3.500 Kg. (no autorizados) por dentro del casco urbano, estableciéndose dos "cinturones" de viabilidad para vehículos superiores, algunas veces proveedores indispensables.
Cinturón 1: Carrer de la Font y Sufera, así como...
Cinturón 2: Delegado Valera, La Fira y Avda. Maestrazgo.
Y sigo...

4).- Bando y folletos a domicilio avisando los cambios al ciudadano, un corto periodo de adaptación y (tras él) Policía local que sancionara la circulación contra sentido y los aparcamientos indebidos. Una multa simbólica (10-20 euros) sería suficiente para que todos quedáramos enterados de la seriedad en atender la nueva normativa.
¿Descabellado?... pues no sé, es probable.
Ya he avisado que era solo una idea, no demasiado meditada además, pero algo habría que hacer. Quienes realizaron el estudio de circulación por nuestro casco urbano, tienen sin duda más capacidad y estudios que yo para rectificar el "cerrojado" que ocasionaron a nuestro pueblo. Pero para encontrar la mejor solución tendrían que vivir en Cabanes y sufrir o disfrutar del resultado. ¿Viven ellos aquí?

EL ÚLTIMO CONDILL

2 comentarios:

  1. Bueno, no es qսe еѕt� del todo deacuerdo con la manera de comentarlߋ, ƿero
    creo que est� bie el contenido del miѕmo.Enhorabuena

    Para mаs informacion puedе vissitaг Miguel

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    1. Lo siento Miguel pero los estudios primarios no dieron para más. En las escuelas de 1960 solo rezábamos el Ave María, el Rosario y cantábamos el "cara al sol". Lo poco que sé, lo aprendía yendo a unas clases de "repaso". Lamento haberte defraudado. Gracias por tu lectura y hasta siempre.

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